El recorrido, como casi todos los años, finalizó ante la barrera policial-militar que corta el acceso a las Bardenas por su uso militar para entrenamientos con fuego real que con posterioridad la OTAN aplicará en diferentes lugares del mundo.
Tras la caminata, Milagros Rubio y Eduardo Navascués leyeron el manifiesto de la Asamblea Antipolígono “para reivindicar el desmantelamiento del polígono de tiro de las Bardenas”, y tras esta lectura, hizo lo mismo la Plataforma No a las guerras, de Exeya y pueblos.
Rubio y Navascués comenzaron en euskera su lectura: “Kaixo lagunok. Sinestezina den arren, Parke natural batean gaude. Biosferaren erreserba batean ere gaude. Baina, gure ondoan, hemen bertan, tiro eta bonbardaketa poligonoa dago. Parke Naturala eta bombak batera ez dira ondo konpontzen. Horregatik urtero hemen elkartzen gara behin eta berriro”.

En la XXXIV Marcha convocada por la Asamblea Antipolígono para reivindicar el desmantelamiento del polígono de tiro de las Bardenas hubo un momento para “recordar a Gladys. Se cumplen 45 años de su muerte tras recibir un disparo del cetme de un guardia civil mientras participaba en una sentada como protesta porque les impedían marchar hacia el polígono de tiro. Gladys permanece en nuestra memoria”.
“Quedan cuatro años para que finalice el actual convenio entre Defensa y la Comunidad de Bardenas. Reivindicamos que no vuelva a haber otro nuevo convenio y que este territorio sea también parte del Parque Natural. Quienes mantienen el polígono de tiro saben que la razón está de nuestro lado. Como hemos repetido en múltiples ocasiones en la Asamblea Antipolígono, si muchos otros países europeos carecen de un polígono de tiro y bombardeo de estas características, ¿por qué tenerlo aquí? Para exigir el desmantelamiento del polígono de tiro de las Bardenas, tenemos motivos medioambientales, pacifistas, económicos, de seguridad, etc. Las guerras causan víctimas donde tienen lugar, y contribuyen a nuestra propia inseguridad donde se preparan. No sabemos qué armamento experimentan. Por no saber, no sabemos ni cuántas veces al año maniobran con fuego real ni en qué países concretos lanzan las bombas que prueban. Aquí se entierra buena parte de nuestros impuestos mientras la Sanidad y otros servicios públicos se resienten de los techos presupuestarios”, recalcabane en su manifiesto desde la Asamblea Antipolígono
Estos ya debieran ser suficientes motivos “para unirnos a todas y todos los navarros. De hecho, a lo largo de los años ha habido posiciones favorables de todos los colores políticos para para lograrlo. En el milenio actual todo cambió, el gobierno Aznar decretó este territorio como Zona de interés preferente para la Defensa y UPN-PPN y PSN se plegaron. Tenemos por delante el reto de presionar para que cambie esa situación y las instituciones civiles navarras vuelvan a poner los intereses de sus ciudadanas y ciudadanos por delante de los de Defensa”, recalcaban.
Aseguran que es preciso fortalecer el Movimiento por la Paz, el compromiso con valores de paz, de respeto mutuo entre personas y poblaciones con distintas ideas políticas, culturas, religiones, nacionalidades, y la apuesta por el respeto medioambiental y protección de la naturaleza. “Somos antimilitaristas y pacifistas, no queremos bombas de nadie ni en ningún sitio. Así es como algún día lograremos que este Parque Natural y Reserva de la Biosfera no albergue un polígono de tiro. Y lo lograremos creciendo en valores humanos, en respeto a los derechos humanos, en rechazo al uso de la violencia para conseguir fines políticos, económicos o geoestratégicos”.
La Marcha de este año se solidarizó en especial con la población palestina de Gaza, “que está sufriendo una cruel masacre. Tampoco olvidamos a las víctimas israelíes provocadas por el terrorismo de Hamás ni a las víctimas en Ucrania ni a las de todos los países en guerra. El uso de Bardenas como lugar de entrenamiento para las guerras no es ajeno a esa realidad”. Por todas esas víctimas se guardó un minuto de silencio.
“Hay quien se empeña en destruir el territorio, en sacarle el máximo rendimiento. Valen más los millones de euros a cambio de bombardear esta tierra. Y llenarla de grandes centrales eólicas, solares y líneas de alta tensión. El regadío avanza, la agroindustria, las macrogranjas. Ya no quedan apenas pastores y rebaños. Se imponen las leyes del mercado, y más en esta tierra”, señalan en referencia a Nafarroa, pero sin olvidar que, aún con más crudeza e intensidad, en nuestro país está produciéndose un proceso de extractivismo capitalista por todos y cada uno de los rincones de Aragón.
“No nos queda otra que seguir, sabemos de lo difícil de nuestra empresa. Pero tenemos que seguir defendiendo unas Bardenas en Paz y para la Paz. Y de la misma manera, defendiendo otro futuro para nuestro territorio, para la naturaleza, para las personas. Porque al final, estamos hablando de lo mismo. No queremos millones a cambio de destrucción y guerras. Queremos defender el territorio, su paisaje, la Biodiversidad, conservarlos. Fuera militares de las Bardenas. Polígono de tiro desmantelamiento”, concluían.
BARDENAS PARA LA PAZ‼️ NO A LAS GUERRAS‼️
XXXIII Bardeetako poligonoaren aurkako ibilaldia. Ekainak 2 pic.twitter.com/TsTGqsuayP— Ongi Etorri Errefuxiatuak Bizkaia (@oeebizkaia) June 3, 2024





