CSIF insiste en la necesidad de mejorar la seguridad de los agentes de protección de la naturaleza

Lo hacen coincidiendo con los crímenes de ASPA, ocurridos hace dos años, denunciando que no fueron un hecho aislado. En el Alto Aragón, el APN Pascual Garrido de 28 años, encontró la muerte mientras atendía a un águila herida en una caseta situada en la sierra de Arguis.

Este lunes se cumplen dos años del asesinato de dos agentes de protección de la naturaleza en Aspa, cerca de Lleida, por los disparos de un cazador al que pidieron la documentación en el desempeño de sus funciones. Unos hechos que volvieron a poner de manifiesto los riesgos que corren estos funcionarios.

A raíz de aquellos asesinatos, el Gobierno de Aragón y representantes sindicales, entre los que se encuentra CSIF, dieron los pasos iniciales para desarrollar un protocolo de trabajo en la inspección cinegética. No son reivindicaciones novedosas, y por desgracia, en el sector no sorprende lo sucedido, los agentes para la protección de la naturaleza (APN) en Aragón cuentan que todos los compañeros han vivido alguna vez una situación complicada.

En la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales van incluso más allá. Indican que el suceso de Lleida del que se cumplen ahora dos años, se sitúa en la cúspide de numerosos ataques, como "intentos de apuñalamiento, agresiones, amenazas de todo tipo, pintadas insultantes en vehículos, oficinas y domicilios, introducción de cabezas de animales en vehículos…".

CSIF lleva dos décadas alertando de la desprotección jurídica y física de los agentes forestales, que deben ejercer sus potestades en condiciones precarias.

El sindicado independiente elevó su primer informe sobre la violencia externa en el trabajo de los APNs a través del Comité de Salud y Seguridad del Departamento en el año 1995 cuando dos APNs, adscritos a una localidad pirenaica, fueron agredidos, a raíz de una denuncia efectuada en materia de pesca. Uno de ellos fue hospitalizado por la gravedad de las heridas. También, el homicidio del guardia forestal Pascual Garrido, descuartizado hace 23 años en Arguis con una moto sierra queda grabado en el recuerdo de muchos APNs oscenses.

CSIF quiere reiterar, en esta fecha simbólica, que los APNs están expuestos a riesgos concretos y específicos por el entorno en el que desarrollan sus labores: lugares aislados, solitarios y con frecuencia carentes de cobertura telefónica y emisora y por consideran que el vigente protocolo resulta insuficiente para garantizar la seguridad de los agentes de protección de la naturaleza y exige al Gobierno autonómico que redacte un protocolo de actuación.

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