Crónica de una victoria anunciada

El 10 de Octubre del 2012 un hecho sin precedentes aconteció en la localidad jacetana de Artieda. Era la cuarta vez en lo que va de año que funcionarios de la CHE mandados por su presidente Xavier de Pedro, y guiados por su ama Pilar Martinez, pisaban terreno hostil. Su objetivo era proceder con el levantamiento de actas previas a las ocupaciones de las tierras de Artieda, y el nuestro evitar que metieran sus narices donde no les llaman una vez más. Si antes he nombrado que sucedió un hecho sin precedentes, lo digo porque en ningún momento ninguno de …

El 10 de Octubre del 2012 un hecho sin precedentes aconteció en la localidad jacetana de Artieda. Era la cuarta vez en lo que va de año que funcionarios de la CHE mandados por su presidente Xavier de Pedro, y guiados por su ama Pilar Martinez, pisaban terreno hostil. Su objetivo era proceder con el levantamiento de actas previas a las ocupaciones de las tierras de Artieda, y el nuestro evitar que metieran sus narices donde no les llaman una vez más.

Si antes he nombrado que sucedió un hecho sin precedentes, lo digo porque en ningún momento ninguno de nosotros se podía llegar a imaginar cómo acabaría la mañana. Ya que todo hacía presagiar el mismo guión de otras veces, mismo protocolo a seguir por parte suya y nuestra. Los mismos gritos y sus mismas pocas insistencias de pasar de cualquier forma ante el pueblo.

Pero algo iba mal, iba incorrectamente cuando una llamada nos advertía del camino por el que venían Pilar Martinez y sus fieles cuerpo de fuerza y seguridad del Estado. Venían, no por la carretera general, sino que habían escogido cambiar de ruta, para en una maniobra muy sutil, pillarnos por la espalda y reírse de nosotras colándose en los campos que tanto defendemos en un ejercicio de superioridad intelectual. Pero como sucediera en otras ocasiones, en aguas de borraja se quedo su vago intento de engañarnos.

Por otro lado, un ruido procedente del helicóptero que surcaba el cielo desveló el gran despliegue de dispositivos que la Guardia Civil tenía en marcha, militarizando un espacio público y demostrando el gran miedo que nos tienen una vez más. Al mismo tiempo, a más de uno nos hizo presagiar lo que sucediera momentos después. Primero por su táctica de llevarnos a un espacio abierto para cortar la carretera, y segundo, por la cantidad de perros a sueldo que ante nuestros ojos se presentaban.

Con rabia corriendo a gran velocidad por nuestras venas, desplegamos la pancarta y formamos la barrera humana a ritmo de cantos de lucha y libertad. El pequeño capitán se acercó para mandarnos apartar, pero ante nuestro cariño ofrecido, 10 segundos después en actitud déspota y prepotente retrocedió sobre sus pasos e hizo formar al primer pelotón.

En ese momento comenzamos a leer el comunicado en solidaridad por todos los pueblos y gentes expropiadas que ha habido en el Pirineo, y mientras el silencio contenido para escuchar con atención tales bellas palabras de reconocimiento y empatía, una voz fuerte interrumpió en el escenario, “les habla la Guardia Civil, tienen 5 minutos para desalojar la carretera”. A partir de ese instante, todo estaba ya vendido, ni ellos ni nosotras nos íbamos a echar atrás. Querían asustar con la amenaza del desalojo, pero sus amenazas no igualaban ni a nuestro ímpetu, ni a nuestras ganas de luchar.

Pasados esos 5 minutos, otra advertencia similar a la anterior volvió a salir de esa garganta mecánica, produciendo una voz robotizada como si del contestador de una máquina se tratara. Y de nuevo en el ambiente se recogieron esas palabras para devolverlas con gritos de diversa índole.

Al no responder como se supone que debíamos, los animales se dispusieron ante las personas, y dispuestos en dos filas, como si de locos romanos se tratase, comenzaron a avanzar con determinación ante la masa de niñas, jóvenes, adultos y ancianas que tenían en frente. Y sin más miramientos, con escudo, casco y porra en mano comenzó el esperpéntico baile de porras por el aire aterrizando sobre cabezas desprotegidas, empañándose del sucio color rojo sangre, y al ritmo de gritos ni un metro pudieron avanzar. No cedimos ante la barbarie, no nos acurrucamos ante sus escudos, no nos agachamos ante sus porras, no nos vencieron con sus escopetas de pelotas de goma.

En 20 segundos interminables, habíamos hecho frente a las maquinas de matar mejor preparadas de la Guardia Civil. Pero, y lo que es de más orgullo para nosotros, Pilar Martinez no pudo entrar de nuevo en nuestras tierras, y ante lo que para ella parece que somos, unos barbaros aragoneses, resistimos con fuerza su ira materializada en la impotencia de no poder desalojarnos ni con sus mejores perros.
El resultado, más de una docena de heridos, pero lejos de mermarnos física o psicológicamente, nos ha engrandecido, nos ha hecho más fuertes, nos ha unido más aún si cabe, y nos ha dado mayor motivación para seguir en la lucha que desde hace más de 30 años ya empezamos.

Fueron momentos duros, de gritos de rabia y lloros de impotencia. Pero por cada porra que impactaba sobre algún cuerpo, una semilla de ganas de vivir se sembraba para la eternidad. Y por cada lágrima desprendida, tejía nuevos lazos de unión sobre la tierra en la que caía.

Hoy, ya no queda más que el dolor físico en nosotros. Ahora, una nueva fase comienza en esta lucha que acabaremos ganando sí o sí.

Por último, solo queda denunciar a los responsables, señalar con el dedo a la mano que mece la cuna, a los que ordenaron ayer el ataque desproporcionado e irracional sobre las gentes que defendían su pasado, presente y futuro. Porque sabemos quiénes son y cuáles son sus nombres y apellidos. Son varios, pero queremos denunciar públicamente, a dos.

Primero, Xabier de Pedro, el presidente de la CHE, como máximo responsable de todo lo que pasa en ese organismo franquista y pre democrático. Él es la máxima autoridad, y como tal, las competencias de orden y mando sobre su mesa están.

Y segundo, Pilar Martinez, funcionaria, también de la CHE, que controla lo relativo respecto a las expropiaciones. Te acusamos de autoritaria, y de tomarte como algo personal la batalla con Artieda, porque todxs sabemos que por vía administrativa puedes ejecutar las expropiaciones, sin necesidad de la brutal carga del pasado 10-O. Hace poco tiempo dijiste que podías dormir muy bien. Ahora te decimos, como diría Lluis Llach, ese recuerdo de sangre permanece imborrable en nuestra memoria, y será ésta, nuestra memoria, la que te persiga hasta la muerte.

Por último, volver a agradecer a todos y todas las que vinieron de fuera, sin vosotras, estaríamos vencidos, muchas gracias de corazón, el pueblo de Artieda siempre estará a vuestra disposición.

¡Yesa No! ¡Aquí hay vida!

S.P.R. de Artieda | Para AraInfo

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies