La familia de Yvan Colonna confirma su muerte esta noche en el Hospital de Marsella. Piden que se respete su luto", ha explicado el abogado de la familia, Patrice Spinosi, en declaraciones al diario corso Corse-Matin. Corsica ha vivido esta noche una larga vigilia en memoria y señal de duelo por la muerte de Colonna, según informa Naiz.
El preso independentista corso estaba en coma postanóxico -por falta de oxígeno- desde la agresión, perpetrada el pasado 2 de marzo por otro recluso, Franck Elong Abé, presentado como un "yihadista", cuando Colonna hacía deporte en una sala de la cárcel. "El agresor llegó acompañado de un funcionario hasta la puerta de ese recinto, donde entró teóricamente para cumplir tareas de mantenimiento. Ya cerrada la puerta, estranguló e intentó asfixiar a Colonna, cuando este hacía musculación", informaba Naiz. La agresión duró ocho minutos.
Desde entonces, Colonna, de 61 años, se debatía entre la vida y la muerte en el hospital. Otra abogada de Colonna, Sylvain Cormier, había expresado su sorpresa por lo ocurrido, dado que el preso corso "es uno de los más vigilados en Francia (...) y le impiden acercarse a sus familiares" en Corsica. Sin embargo, "la administración penitenciaria no ha podido garantizar su protección más básica". "El Estado era legalmente responsable de la seguridad de Yvan Colonna. Si muere, la administración penitenciaria y toda la jerarquía política de la que depende tendrá que rendir cuentas", afirmó la familia de Colonna tras el ataque.
La Fiscalía Antiterrorista asumió la investigación por "tentativa de asesinato". El pasado 17 de marzo un tribunal francés le concedió la libertad "por razones médicas", una petición recurrente de sus abogados. El Ministerio de Justicia ha encomendado a la Inspección General de Justicia "esclarecer plenamente las condiciones de esta agresión de especial gravedad" en un centro penitenciario que alberga a detenidos que cumplen largas condenas.
Ola de protestas
La agresión provocó una ola de protestas en Corsica con movilizaciones y decenas de detenciones. El pasado 6 de marzo, 10.000 personas se manifestaron en Corti (Corsica) en apoyo a Yvan Colonna, en una protesta convocada por los sindicatos estudiantiles que unió a todos los partidos independentistas, y a la que acudieron el presidente de la Asamblea de Corsica, Gilles Simeoni, y cargos electos no nacionalistas y miembros de la Liga de Derechos Humanos.
En medio de las movilizaciones, y tras el estancamiento de varios años en las relaciones entre el movimiento independentista corso con París, el gobierno francés afirmó que quería abrir un "diálogo sin precedentes" y nombró al ministro de Interior, Gérald Darmanin, como interlocutor ofreciendo "acelerar" el diálogo para acordar las bases del estatus de Corsica.
Colonna fue detenido en 2003 y condenado a cadena perpetua acusado del asesinato del prefecto de Corsica en 1998, Claude Érignac, cargos que siempre negó. Fue encarcelado en Arles y sus peticiones de traslado a la prisión de Borgo, en su Corsica natal, fueron reiteradamente denegadas por las autoridades.





