Convocada huelga en Bosal “contra un ERTE abusivo” y en defensa de sus 160 empleos

El Comité de empresa en Bosal, ubicada en Pedrola -Ribera Alta del Ebro-, ha convocado paros entre los días 7 y 23 de diciembre “contra un ERTE abusivo”, por el incumplimiento del plan industrial de la empresa, y en defensa de los 160 empleos de la planta.

Asamblea de la plantilla de Bosal | Foto: CCOO Aragón

La plantilla de la empresa Bosal, dedicada a la fabricación de componentes del sector del automóvil, aprobó este pasado domingo en asamblea convocar huelga del 7 al 23 de diciembre “ante las últimas medidas adoptadas por la compañía a nivel laboral e industrial”.

El ‘nuevo’ Expediente de Regulación Temporal de Empleo -ERTE- planteado por la dirección de la empresa ha sido el detonante final. En la propuesta de la multinacional se plantean ocho meses de inactividad sin ninguna medida compensatoria, así como incumplimientos del pacto de empresa vigente, firmado en 2019.

La dirección ‘justifica’ el ERTE por la disminución de la carga de trabajo, sin plantear alternativas a este problema, e incluso aumentando la intensidad del mismo tras la decisión de la dirección de Bosal de trasladar parte de la cartera de pedidos de la planta aragonesa a su centro en la República Checa, previsto para la primavera de 2022. Entre la producción que la multinacional plantea trasladar fuera de Aragón se encuentran “algunos de los pilares de la producción” de la planta de Utebo incluidas “en el plan industrial que la empresa” que la empresa acordó con plantilla y sindicatos hace tan sólo tres años.

Cabe recordar que la multinacional Bosal ya aplica un ERTE en la actualidad justificado por la falta de componentes -microchips-, que aunque fue acordado con el Comité de empresa, ha sido denunciado ante Inspección de Trabajo “por no ser rotativo y equitativo, ni dar prioridad a quienes quieran acogerse al mismo, como viene recogido en el pacto de empresa”.

Con estos antecedentes, el Comité de empresa no descarta que los incumplimientos se repitan en el ‘nuevo’ ERTE planteado por la dirección de Bosal, que no plantea “compensaciones económicas por la merma de ingresos que sufrirá la plantilla, y el abuso continúa, pues la dirección también pretende ‘tocar’ las pagas extraordinarias y las vacaciones”.

“Nos presentan un ERTE muy agresivo para 2022 y nos tememos que en 2023 quieran aligerar la plantilla con un ERE ‘low cost’, vemos que esas son las intenciones”, aseguran desde CCOO Aragón, mayoritario en el Comité de empresa.

Recuerdan desde CCOO Aragón que en 2018, cuando Bosal perdió el contrato para la fabricación de tubos de escape para Opel, ya se alcanzó un pacto de empresa entre la dirección y el Comité en el que se aceptaron rebajas salariales a cambio de un plan industrial que aseguraba la carga de trabajo. Sin embargo la multinacional ha incumplido el acuerdo con el ‘nuevo’ ERTE y su plan de trasladar parte de la producción de Aragón a República Checa.

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