El sindicato estudiantil Contracorriente ha anunciado la convocatoria de una huelga estudiantil los días 20, 21 y 22 de enero en Aragón, en apoyo a la huelga educativa promovida para esos mismos días por CGT para el personal docente y no docente de la enseñanza no universitaria. La movilización, en vísperas del arranque de la campaña electoral del 8F y que cuenta con el respaldo de Marea Verde y el sindicato SOA, se enmarca en la oposición a las políticas de privatización impulsadas por el Gobierno de Aragón, presidido por Jorge Azcón (PP).
Desde la organización estudiantil denuncian que el Ejecutivo aragonés avanza en la concesión de nuevos conciertos educativos en etapas como Bachillerato y Educación Infantil, una decisión que, a su juicio, profundiza el deterioro de la educación pública. Contracorriente señala que mientras los centros públicos sufren infraestructuras degradadas, problemas de climatización, falta de financiación y carencias graves de personal —incluyendo profesorado, orientadores y psicólogos—, el Gobierno de Jorge Azcón prioriza el trasvase de fondos públicos a la educación privada.
El sindicato también alerta de la falta de plazas en Formación Profesional y del cierre de recursos juveniles como las Casas de Juventud y los Programas de Integración de Espacios Escolares (PIEES), una situación que consideran especialmente grave para el acceso a derechos básicos de la juventud.
En su comunicado, Contracorriente critica además el papel de la educación concertada, que —según denuncian— está mayoritariamente en manos de la Iglesia y de órdenes religiosas, funciona como un negocio sostenido con dinero público y promueve valores contrarios a los derechos reproductivos de las mujeres y a los derechos del colectivo LGTBIQA+. La organización sostiene que este modelo ha demostrado su incapacidad para afrontar problemas estructurales como el acoso escolar y reclama el fin de los conciertos educativos y la integración de estas infraestructuras en una red pública única.
Del mismo modo, Contracorriente atribuye la falta de financiación de la educación pública al Gobierno español. Así, señalan al Ejecutivo PSOE–Sumar por aumentar el gasto militar mientras, afirman, la inversión en educación y otros servicios públicos esenciales sigue siendo insuficiente. Frente a este escenario, exigen más personal educativo, mejores ratios y recursos reales para garantizar una enseñanza de calidad.
La huelga estudiantil se convoca igualmente en defensa de los derechos democráticos del alumnado. El sindicato denuncia las instrucciones del Gobierno de Aragón para imponer reglamentos que restringen el derecho a la huelga y a la organización estudiantil, tras la reciente huelga del alumnado en solidaridad con Palestina.
Contracorriente ha hecho un llamamiento al conjunto del alumnado y a las organizaciones juveniles y estudiantiles a sumarse a la huelga, participar en las asambleas por barrios y organizar la movilización en cada centro educativo, bajo consignas como “Por una educación 100% pública, laica y de calidad” y “En defensa del derecho a la organización y la huelga estudiantiles”.

