Aunque persisten los problemas, el Gobierno de Aragón ha informado de que "la turbidez se ha reducido sensiblemente y las últimas analíticas realizadas en la estación depuradora de Bajo Martín arrojan valores próximos a la potabilidad por lo que se podría recuperar el suministro normal en pocos días". La valoración del ejecutivo es que "la situación del abastecimiento de agua a los municipios del Bajo Martín y del Matarranya va mejorando".
En concreto, en el Bajo Martín, la captación desde el embalse de Cueva Foradada está arrojando cuatro unidades de turbidez una vez tratada en la Estación de Depuración, muy próximo ya a los máximos recomendados para la potabilidad del agua.
El mapa de las incidencias
Ariño, Castelnou, Jatiel y Oliete siguen, de momento, con agua potable gracias a que los bomberos están llenando sus depósitos municipales. El resto de pueblos del Bajo Martín, seguirán unos días con agua no potable en el grifo, aunque sí que pueden utilizarla para uso sanitario. En estos casos, y hasta la resolución definitiva del problema, "se sigue enviando agua potable en garrafas", añaden desde el gobierno aragonés.
En el Matarranya, la mejor noticia es que la situación en la Vall del Tormo ha quedado ya solucionada. En cambio la captación de agua de Massalió está anegada y el agua sigue siendo turbia. Los bomberos les están abasteciendo. También Valljunquera continúa con abastecimiento de bomberos.
Mientras en La Hoz de la Vieja, Cuencas Mineras, el Ayuntamiento ha conectado redes provisionales por encima de la calle para dar agua potable a las casas en las que todavía persistían las dificultades de suministro.
El Monasterio de Piedra permanecerá varios meses cerrado
El conocido enclave aragonés se encuentra con una gran afección tras el paso de la DANA, profundizando así los efectos del gran caudal que ya se registró en septiembre. En esta ocasión, según Mario Lozano, portavoz del Monasterio de Piedra, en declaraciones recogidas por SER Calatayud, el caudal registrado en esta ocasión ha sido el doble del máximo histórico registrado. Ha sido tal la devastación que Lozano afirma que “aún hay zonas en las que ni siquiera se pueden evaluar los daños, pero lo poco que hemos visto es un desastre; todos los muros y caminos se han perdido, y algunas cascadas han desaparecido del mapa”.
Para el portavoz la Confederación Hidrográfica del Ebro debe de mejorar "las infraestructuras aguas arriba, incluyendo una estación de aforo que evalúe el caudal antes de llegar a Nuévalos y una restauración forestal de la cuenca hidrográfica”
Según las primeras valoraciones el Monasterio de Piedra no podrá abrirse a las visitas hasta la Semana Santa.
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