El comité de empresa de TB Solutions explica que “la situación sigue sin cambiar, ni se han dado fechas para su resolución, denotando una alarmante dejación de responsabilidad empresarial y continuando con el ‘secuestro laboral’ a la actual plantilla de la delegación de Zaragoza”.
En el comunicado que reproducimos a continuación, Santiago, José, Jorge y Sergio, representantes de los trabajadores y trabajadoras de las empresas TB Solutions Software y TB Solutions Advanced explican la situación crítica en la que se encuentran y narran las mentiras de la empresa. El comunicado dice así:
Los representantes de los trabajadores de las empresas TB Solutions Software y TB Solutions Advanced os queremos poner al corriente del estado en el que se encuentran ambas empresas. Como sabéis, los trabajadores de ambas empresas nos encontramos en huelga indefinida desde el pasado día 1 de agosto. Posición ante la cual el máximo responsable de la empresa, Jorge Jiménez Sánchez, o Gorka Jiménez Sánchez (dependiendo del territorio al que se dirija usa un nombre u otro), no ha dado ni una sola respuesta, ni una sola muestra de comunicación ni preocupación. Tan sólo se digna a contestar a nuestros correos una socia minoritaria de la empresa, Elena Ducay.
En la reunión de mediación previa a la convocatoria de huelga, la empresa, a través de Elena Ducay, nos informó de que su idea era la de ir a concurso de acreedores (para cesar actividad, no para reflotar la empresa), y dentro del concurso, presentar un ERE a todos los trabajadores que quedamos en ambas empresas de Zaragoza. Ante este anuncio se pidió anticipar el ERE, y dijeron que para la semana que viene (es decir, esta en la que estamos) nos lo harían llegar. Pues bien, esa "semana que viene" ha terminado y lo único que Elena Ducay nos ha dicho es que para la semana que viene esperan tenerlo. Entre tanto, el día 1 de agosto avisaron a todo el personal de la empresa Incita de Pamplona-Iruña, para que al día siguiente fueran a por los papeles del despido. La razón, muy sencilla, el día 2 de agosto, la seguridad social fue a embargar lo que pudo de la oficina de Pamplona-Iruña.
Antes, el día 1, se estuvieron llevando los bienes de la empresa hasta las casas de Jorge Jiménez y Elena Ducay. La dirección únicamente está trabajando para rescatar lo que puedan de la empresa, obviamente para su beneficio posterior, eso podría ser ético no entramos en eso, ahora bien que les importe una mierda lo que eso suponga a nuestra situación personal y a la de nuestras familias, merece una denuncia moral cuanto menos. La dirección, Jorge Jiménez y Elena Ducay, están manteniendo a los trabajadores y a sus familias en condiciones que pueden ser legales, pero inmorales, y que este comité de representantes de los trabajadores no desea para nadie, ni para los trabajadores, ni siquiera para las familias de la dirección. Cabe recordar también que el 7 de junio se presentó un ERE con la memoria correspondiente, es inmoral y reprobable que aleguen cuestiones de carga de trabajo ya no para la presentación, sino ni siquiera para facilitar la fecha, aun más cuando hay demandas por extinción presentadas y esa gente podría ser extinguida en un acuerdo judicial. Si no nos quieren dar plazos que no los den, pero que no nos mientan más. Hasta aquí el relato de los hechos.
A partir de aquí, las realidades de los trabajadores y nuestras familias implicadas. Al haber sido despedida la plantilla de Pamplona-Iruña, puede ir al paro y al menos tener ingresos de dicha fuente. Pero en lo que a la plantilla de Zaragoza respecta, estamos todavía esperando acciones por parte de la empresa. Nos mantiene en ese secuestro laboral en el que nos tienen: sin cobrar y sin dejarnos cobrar del paro. El esperar a que el ERE se haga dentro del concurso supone que entre los días de negociación del ERE cuando se presente y los días que habrá que esperar para el despido e ir al paro, nos encontraremos ya en septiembre y no cobraremos nada hasta octubre. Eso son, la mayoría de casos, medio año sin ingresos, y 5-6 nóminas (a día de hoy, pero subiendo) sin cobrar por parte de la empresa, que en algún caso son más de 10.000€ que deberían estar en las cuentas de los trabajadores y no están, y que ha hecho falta sacar de ahorros.
Nos comenta un compañero que en su caso, ese dinero estaba destinado a la comunión de su hija (que espera al menos recuperar antes de 2 años del Fogasa, que es cuando los necesitará para dicho fin). Pero, en lo que a él respecta, sus ahorros no cubren esa cantidad, y no es ya que no haya podido irse de vacaciones como otras personas, que es lo de menos, sino que está pasando verdaderas dificultades para poder vivir y afrontar los gastos que cualquier persona tiene. Y ahora que comienza el curso, afrontar unos gastos escolares adicionales que no va a poder abordar con facilidad. La sensación es de total impotencia al vernos obligados a esperar a que la empresa tome alguna acción, que se ve que sí ha tomado con otras personas, pero no con nosotros. Y no sólo nos atañe a nosotros los trabajadores directamente, si no también a nuestras familias. No es agradable llegar a casa a casa y encontrar a la pareja llorando por un ataque de ansiedad, ni tener que decir a una hija de 5 años que este año no puede hacer excursiones en familia que hizo el año pasado, y que dada su edad no puede comprender el porqué.
Hay casos en los que los dos miembros de la pareja están trabajando en la empresa, por lo que la situación se agrava. Otros casos en los que un miembro de la pareja fue incluido en el ERE ejecutado en julio, y el otro sigue en la empresa. Hay trabajadores que siguen en la empresa aun habiendo pedido entrar en el ERE de julio, y la empresa no lo permitió. Es triste pero es así de cierto: algunos pedíamos que se nos echara de la empresa. No queríamos que las 4 nóminas que nos debían en junio se convirtieran en 6-7. Pero así ha sido.




