Coagret exige cumplir la sentencia del TS, descartar definitivamente la obra del pantano de Mularroya y acometer inmediatamente un plan de restitución

En respuesta a las declaraciones del presidente de la CHE, Xavier de Pedro, haciendo pública su intención de exponer a información pública el nuevo estudio de impacto ambiental del pantano de Mularroya el próximo mes de mayo de 2013, desde Jalón Vivo y Coagret expresan su rechazo “a la insistencia de la CHE en continuar con unas obras inviables e insostenibles. El pantano ha sido declarado ilegal por los dos tribunales de mayor jerarquía dentro de la jurisdicción ordinaria, el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, por considerar totalmente insuficientes las medidas ambientales correctoras de los graves impactos que producen …

STOP_A_MULARROYAEn respuesta a las declaraciones del presidente de la CHE, Xavier de Pedro, haciendo pública su intención de exponer a información pública el nuevo estudio de impacto ambiental del pantano de Mularroya el próximo mes de mayo de 2013, desde Jalón Vivo y Coagret expresan su rechazo “a la insistencia de la CHE en continuar con unas obras inviables e insostenibles. El pantano ha sido declarado ilegal por los dos tribunales de mayor jerarquía dentro de la jurisdicción ordinaria, el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, por considerar totalmente insuficientes las medidas ambientales correctoras de los graves impactos que producen las obras en zonas protegidas de Red Natura 2000 que se ven afectadas, entre ellas varias zonas ZEPA y LIC”, y añaden, “tal y como dijo la sentencia de la Audiencia Nacional los impactos previstos son severos e irreversibles, como hemos venido denunciando las organizaciones ecologistas y de afectados desde hace 20 años. Por otro lado, consideramos que los efectos irreversibles son de tal magnitud que resultan imposible de corregir con cualquier medida correctora que pueda preverse en un estudio de impacto ambiental”.

Para Coagret y Jalón Vivo, “es el momento de que la CHE apueste de una vez por la solución que resultará más beneficiosa tanto para el medio ambiente, como para los pueblos que verán casi seco el cauce del Jalón durante la mayor parte del año, como para los propios regantes que no podrán hacer frente a los enormes costes económicos de Mularroya, descartar definitivamente esta obra que ya ha supuesto un derroche de 55 millones de euros, y apostar por las alternativas señaladas desde hace años en nuestras alegaciones, junto con un plan de restitución destinado a recuperar la zona afectada por las obras”.

La estimación de los efectos producidos ya por las obras en zonas protegidas forma parte de la denuncia contra el estado español que presentó Coagret ante la Comisión Europea hace apenas dos semanas. Este es el resumen del listado de daños confirmados hasta la fecha por los estudios de Coagret en las zonas ZEPA 'Desfiladeros del Río Jalón' y los LIC colindantes:

Especialmente intensos son los daños ocasionados en la margen derecha del río Grio, en la ladera de la Peña María y parte baja del barranco de Mularroya, donde los trabajos para el asentamiento del estribo derecho de la presa y construcción del aliviadero, han supuesto la destrucción de la mayor parte de los escarpes de roca caliza -con comunidades vegetales propias de ese hábitat- donde anidaban buitres, chovas piquirrojas, alimoche, águila real, búho real, halcón peregrino y cernícalo vulgar. Justo encima de la zona mencionada queda el L.I.C 'Sima del Árbol', cuyo entorno constituido por interesantes comunidades vegetales de hábitat mesomediterráneo aparece devastado.

Relacionado con este L.I.C, cabe comentar la desaparición de pequeñas galerías kársticas que servían de hábitats complementarios a las colonias de murciélagos presentes en la zona. El LIC Sima del Árbol 'Peña María, término de Ricla' estuvo a punto de ser destruido por las máquinas de las empresas concesionarias de las obras; el apercibimiento de los Agentes de Protección de la Naturaleza pudo impedirlo. Dichos agentes presentaron varias denuncias que nunca fueron tramitadas por la correspondiente Consejería de Medio ambiente del Gobierno de Aragón.

Desde el comienzo de las obras en 2008 hasta hoy han sido incesantes las voladuras y trabajos con maquinaria pesada en las inmediaciones del citado LIC. Al principio un equipo de espeleólogos inspeccionaba la sima a posteriori para cerciorarse de que no se estaban produciendo daños en el interior. Esto ya es una buena muestra de negligencia: primero las explosiones y luego la comprobación. Por supuesto, en todos estos años, debido a las molestias, no ha habido colonias de murciélagos hibernando. Por esta misma razón también se han visto muy reducidas las colonias reproductoras de las diferentes especies protegidas de quirópteros.

En las proximidades al estribo izquierdo 'Alto de la Perdiz' se sitúan los LICs Sima del Marmol y Cueva del Muerto en Ricla. Las cotas de nivel de sus bocas están a pocos metros del nivel de coronación del pantano -cota 480 aproximadamente', por lo alguna de sus galerías podría ser afectada por el llenado del vaso. En cualquier caso la alteración del hábitat en puntos tan cercanos supondría afecciones a las poblaciones de las citadas especies de murcielagos. Un poco más alejado se sitúa el LIC Cueva de la Sudor en Morata de Jalón. Se da la circunstancia de que entre el barranco donde esta esta cavidad y el pantano, se ubica la cantera de CEMEX que podría ser causa de problemas -se contempla en el proyecto- para el llenado del embalse. Por supuesto, los cambios en los hábitats cercanos también influirían en la fauna de la cueva.

En otro orden de cosas: otro efecto nefasto del travase es la migración de las poblaciones de visón americano desde el Jalón al río Grío. En la margen izquierda, sobre el barranco de Jabacín y bajo los contrafuertes del Alto de la Perdíz, donde se asienta el estribo izquierdo de la presa, observamos grandes montones de acopios de tierra y rocas, superficies hormigonadas y zanjas. El relieve ha sido totalmente modificado; desaparecidas las comunidades vegetales de plantas termófilas; comunidades vegetales de escarpes calizos y también desaparecen las comunidades de plantas gypsícolas, donde resaltaba la presencia de Limonium viciosoi (endemismo vegetal catalogado como vulnerable).

Al fondo del valle puede verse la desaparición de la ribera del Grío y de todos los hábitats asociados, con aves como el Martín pescador y peces como la Bermejuela: largas galerías de hormigón y la parte construida del cuerpo de la presa sepultan lo que fue Dominio Público Hidraúlico. A lo largo del valle, entre la cimentación de la presa y un par de kilómetros por encima del cruce de la carretera Morata de Jalón a Sta. Cruz de Grío, el espacio ha sido modificado intensamente, roto el perfil del valle: hay lugares con zanjas, canteras y explanadas, con grandes áreas donde ha desaparecido toda la cobertura vegetal.

Especialmente impactante resulta el arrasamiento del antiguo Parque de Mularroya. Con el pinar desaparece el hábitat del Azor y del Gavilán. También numerosas colonias de orquídeas del género Ophrys. Cabe destacar que en los aledaños de la antigua carretera NII, en zona afectada por las obras, se citó la presencia de Echium boissieri -catalogada como de interés especial-. El arranque de la cobertura de tierra fértil ha hecho desaparecer el banco de semillas que permitía que esta planta floreciese esporádicamente.

Otra pérdida importante, y poco valorada en los estudios de impacto ambiental, es la amplia extensión de olivares en cultivo tradicional que representaba más del 20% de la producción de oliva en Morata de Jalón. En estos campos existían ejemplares de más de 600 años de antigüedad, pertenecientes a variedades todavía sin registrar, lo que supone otra gran pérdida para el patrimonio genético de biodiversidad vegetal.

No tenemos datos de los daños a las poblaciones de invertebrados, ni a las comunidades liquénicas -importantes en la zona-, porque nunca se hicieron estudios al respecto. Tampoco se ha valorado de forma rigurosa las consecuencias que pueda tener la intensa alteración de perfiles en laderas y fondo de valle. Se trata de una zona de geología muy complicada donde los equilibrios entre los diferentes bloques ha quedado completamente alterada. Una muestra de falta de previsión al respecto es que la presa se asienta directamente sobre una falla tectónica -hecho que cualquiera puede comprobar mirando el mapa geológico correspondiente-.

De iniciar las obras para el trasvase de caudales del Jalón al Grío, imprescindible, para poder llenar la presa, en el L.I.C 'Hoces del Jalón' se producirían daños irreversibles en el hábitat de Centaurea pinnata, planta endémica del SO de las redoladas de Zaragoza -catalogada- cuya conservación fue el objetivo principal de la declaración de este espacio protegido.

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