Desde CNT llevamos tiempo observando una deriva peligrosa en la actuación tanto del Cuerpo Nacional de Policía como de las distintas Delegaciones del Gobierno. En La Rioja hasta ahora dicha represión había consistido en la apertura de expedientes sancionadores por la vía administrativa por un montante que superaba los 21.500€, pero tras la Huelga General del pasado 14 de Noviembre la represión ha dado una vuelta más de tuerca en esa ciudad.
Tras el ya tristemente habitual dispositivo policial desmesurado que sufrimos en cada una de las movilizaciones de CNT y su actitud provocadora e intimidatoria durante la jornada de huelga, al finalizar la manifestación pese a que desde CNT en todo momento se realizaron numerosos llamamientos a la calma, se produjo una contundente carga policial ejecutada por los efectivos policiales antidisturbios (UIP).
En ese momento fue detenido un afiliado de CNT Logroño que se encontraba en el lugar de los hechos. Este afiliado ya estaba en el punto de mira del Cuerpo de Policía Nacional de Logroño. Dos días antes fue detenido, e inecesariamente encañonado, por colocar una pancarta cuyo lema era “paremos a la troika 14N” en un edificio abandonado. Tras su nueva detención el 14-N el compañero fue trasladado a dependencias policiales sufriendo malos tratos físicos durante la noche y el día siguiente, hasta que fue puesto por la tarde a disposición judicial. El jueves 16 continuó la persecución, criminalización institucional y ensañamiento contra afiliados de la CNT de Logroño; según lo expresado por el propio delegado del Gobierno en La Rioja cuyo objetivo era llevar a declarar a dos “dirigentes” del sindicato.
El Secretario de Acción Sindical de CNT-Logroño fue requerido para que se presentase en las dependencias policiales para prestar declaración. Tras presentarse en las citadas dependencias, se procede a su detención y es trasladado a los sótanos de la Jefatura Superior de Policía. Sin una razón objetiva que lo justifique es esposado durante más de 3 horas, en las cuales tiene que ser testigo entre otras “vejaciones“, de los maltratos físicos del que es objeto el otro detenido.
A ambos compañeros se les imputan una serie de delitos por los cuales se piden unas condenas de más de 5 años para el compañero detenido la noche del 14, y de más de 7 años al Secretario de Acción Sindical de CNT Logroño. Curiosamente y para dar una muestra de la persecución en la que se ha visto involucrado el compañero Secretario de Acción Sindica de Logroño, hay que decir que el momento de comenzar los incidentes, ya no se encontraba en el lugar de los hechos ya que su jornada laboral correspondiente al día 15-N comenzaba a las 22 horas a una distancia de más de 50 Km del lugar de los hechos que se le imputan.
Desde CNT denunciamos la persecución policial e institucional de la que estamos siendo víctimas. En Zaragoza, durante la huelga del 14-N sufrimos cargas policiales en varios de los piquetes de CNT y un hostigamiento constante (seguimientos a personas por parte de policías de paisano, identificaciones, etc.).
En la manifestación del 14N (convocada por CNT junto a los sindicatos CATA, CGT, Intersindical de Aragón y SOA) solamente la serenidad de las personas presentes evitó que la Policía Nacional provocase el caos en la Plaza del Pilar por su actitud agresiva y provocadora.
CNT Zaragoza nos unimos a las exigencias del sindicato de Logroño: retirada de los falsos cargos contra todos los acusados, la dimisión o cese del Delegado de Gobierno en La Rioja Alberto Bretón Rodríguez, así como la depuración de responsabilidades en los mandos policiales y agentes que se extralimitaron en sus funciones.
Así mismo pedimos el cese de la actitud represora de las Fuerzas de Seguridad del Estado en Zaragoza. La policía y el gobierno tratan a todos los que defendemos nuestros derechos como un problema de orden público y están preparando una reforma del Código Penal con la que poder criminalizar –y castigar- cualquier protesta incluso antes de que se produzca.
Dentro de este plan se enmarca el clima amenazante y exhibicionismo de armas en las distintas movilizaciones. El verdadero propósito de estas detenciones y exhibiciones de fuerza es amedrentar a la clase trabajadora, a los y las estudiantes y jóvenes que defienden los derechos conquistados por todos, que no están dispuestos a sacrificar su futuro para engordar aún más a las grandes fortunas y que no se conforman con el sindicalismo pactista y burocrático de CCOO y UGT.
Las detenciones y la violencia policial buscan castigar y desactivar a los trabajadores y trabajadoras organizadas y combativas, porque no pueden bloquearnos de otra forma. Por eso mismo tenemos que responder con energía, salir a la calle y continuar las movilizaciones hasta tumbar esta ofensiva contra nuestros derechos.
El Estado y los intereses a los que sirve no dudan en usar la fuerza policial y todos los medios a su servicio para reprimir a los que disienten; para manipular los hechos y reinventar la realidad. Sabemos que a los trabajadores y trabajadoras lo que reivindicamos les costó sangre y sudor conquistar. Por todo ello, por la solidaridad con las personas detenidas y por la respuesta de todos y todas a la represión policial y mediática, nos vemos en la calles.




