En mayo de este año, buena parte de la plantilla de trabajadores del campo de la Asociación Apadrina un Olivo decidió organizarse sindicalmente mediante la CNT como herramienta “para canalizar una serie de reivindicaciones sobre jornada y prevención de riesgos laborales. Gracias a este paso, se consiguió rebajar la jornada laboral a toda la plantilla a las 37 horas y media a la semana”, recuerdan desde el sindicato.
“La Asociación Apadrina un Olivo emplea a unas 40 personas en Oliete y Alacón, dedicándose a la producción y transformación agroalimentaria de aceite, hortalizas y conservas, la compensación de emisiones de Co2 a grandes empresas, además de servir como proyección de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de estas”, destacan desde CNT Teruel.
El sindicato acordó con los responsables de la asociación “un calendario de negociación para intentar llegar a acuerdos sobre cuestiones que aún siguen pendientes”, pero indica que “este calendario vencía a finales de verano y a pesar de nuestros intentos por llegar a acuerdos la posición de los responsables de la asociación ha supuesto un bloqueo de facto”.
“La cosecha de la oliva de este año está siendo muy buena, y los trabajadores están asumiendo jornadas maratonianas que a nuestro juicio llegan a incumplir la regulación legal de jornada, descansos y horas extras. Mientras el número de oliveras se ha multiplicado en los últimos años, la plantilla no ha crecido en la misma proporción y es posible que la situación actual llegue a extenderse hasta enero o incluso febrero”, enfatizan desde la CNT Teruel.
Para concluir, el sindicato CNT desde el sur del país reclama “a la Asociación Apadrina un Olivo que desbloquee la negociación y deje de huir hacia delante. Queremos que nuestros pueblos tengan vida, pero para eso necesitamos condiciones dignas de trabajo”.

