En fechas recientes el sindicato CNT obtuvo la primera sentencia por los juicios que varios afiliados de la sección sindical de dicho sindicato en el Salud tienen pendientes contra la administración, y donde reclaman que "el contrato por acumulo de tareas, tan extendido entre el personal del Salud, encubre de manera fraudulenta un puesto de trabajo que no debiera ser temporal, sino indefinido".
En dicha sentencia (nº 173/14, dictada el pasado 29 de octubre) el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de la ciudad de Zaragoza da la razón en su totalidad a las pretensiones del sindicato, declarando que efectivamente existe fraude en la actuación del Salud a este respecto, y condenando por consiguiente a la administración a convertir al trabajador demandante en indefinido como interino por vacante.
La política de contratación del Salud en tela de juicio
A juicio de CNT, otro elemento importante de la sentencia, contenido en el fundamento de derecho tercero, consiste en la valoración de que con sus actuaciones, la administración vulnera el derecho de los trabajadores “a la estabilidad en el empleo”, al "abusar del contrato de acumulo de tareas, de carácter temporal".
Concretamente, y según las fuentes que maneja este sindicato, alrededor de un 60% de los trabajadores y trabajadoras que actualmente prestan servicios en el Salud se encuentran en esta situación. "Muchos de ellos habiendo encadenado contrato temporal tras contrato temporal durante años, incluso décadas, y sin distinción del tipo de trabajo que se realiza, pues esto afecta a personal de lavandería, personal médico, calefactores, personal de enfermería, auxiliares, etcétera", explica el sindicato.
Por ello, desde la CNT valoran que esta sentencia tiene "una gran trascendencia", y se ha convocado una asamblea de trabajadores el próximo lunes, 10 de noviembre, a las 14.00 en el salón de actos del Hospital Miguel Servet. "Acto que se repetirá también para otros hospitales, a fin de explicar a todo el personal los por qués del fraude y qué mecanismos tiene cada trabajador y trabajadora para, organizándose, atajar esta problemática en lo que personalmente le afecte", añaden.
Corrupción de baja intensidad
Por último, desde el sindicato se ha valorado que este caso prueba que existe una “corrupción de baja intensidad, que no sale en los telediarios pero que hace tanto o más daño como los grandes casos que afloran estos días”, puesto que "también entra en la definición de corrupto el que los poderes públicos (en este caso el Salud), teóricamente obligados a tener una conducta ejemplar y respetuosa de todos los derechos de sus trabajadores, cometan fraude en la contratación y mediante dicho fraude, tengan a miles de trabajadores y trabajadoras encadenando contratos temporales incluso durante décadas".
También se señala desde este sindicato como responsables a las Juntas de Personal implicadas y a las organizaciones sindicales que las componen, "fundamentalmente (aunque no sólo) CCOO y UGT, quienes lejos de tomar medidas contra el fraude se han dedicado a mercadear con él, creando bolsas de trabajo integradas precisamente por los trabajadores con acumulo de tareas, y dedicándose a ofrecer cursillos de formación a los que se quedaban sin empleo, en lugar de luchar por un trabajo digno, de calidad y con derechos".




