La CNT de Teruel explica que desde que LogiRAIL asumió en 2021 el servicio de Infrastructure Management (IM) de Renfe “la plantilla realiza guardias de 24 horas en fines de semana y festivos que, sin embargo, se retribuyen como si fueran de solo 14. Esta práctica ha supuesto no solo un grave impago salarial, sino también una infracotización sistemática en las aportaciones a la Seguridad Social”.
“Estas irregularidades han afectado directamente al salario real de las personas trabajadoras y han mermado sus futuras prestaciones contributivas —como pensiones, incapacidades temporales o prestaciones por desempleo—, perjudicando tanto a la plantilla como al sistema público en su conjunto”, subraya el sindicato.
Desde la constitución de la sección sindical de CNT en marzo de 2025 “se ha intentado resolver este conflicto a través del diálogo formal con la empresa. Ante la falta de respuesta efectiva, se inició un proceso legal y en enero se presentó una solicitud de conciliación ante el SAMA, en junio, se interpusieron las correspondientes demandas judiciales”, relatan.
“Solo tras estos pasos y la visibilización pública del conflicto, LogiRAIL ha anunciado que comenzará a abonar correctamente las guardias, con efecto retroactivo desde julio de 2024. No obstante, a día de hoy, sigue sin haberse garantizado el pago de todas las cantidades reclamadas, la regularización completa de los periodos afectados, ni la corrección de las cotizaciones a la Seguridad Social de forma clara y verificable”, aseguran desde el sindicato.
Desde CNT enmarcan este caso “dentro del modelo de negocio de LogiRAIL, empresa del grupo Renfe y conocida en el sector como su ‘low cost’, caracterizado por el empeoramiento sistemático de las condiciones laborales con respecto al resto del grupo y por la consolidación del empleo precario”, aseveran.
“El personal de LogiRAIL desempeña funciones esenciales para el funcionamiento del sistema ferroviario, pero lo hace en condiciones laborales claramente inferiores a las del personal histórico de Renfe. Esta desigualdad ha provocado una creciente conflictividad en todo el grupo: con denuncias públicas, procesos judiciales y convocatorias de huelga impulsadas por diversas plantillas y sindicatos que exigen la equiparación real de condiciones, así como una mejora. El caso de IM es un ejemplo más del proceso de precarización encubierta que se extiende por el sector ferroviario”, enfatizan desde el sindicato.
Por todo lo anterior, y en relación con las guardias, CNT exige “el pago íntegro y retroactivo de todas las horas de guardia reclamadas. La regularización de todas las cotizaciones a la seguridad social afectadas por esta infracción. El respeto a la legalidad vigente y a los derechos laborales”, así como “el derecho de los trabajadores y trabajadoras a organizarse, denunciar y actuar sin represalias, amenazas, castigos ni estigmas”.
Desde la sección sindical de la CNT quieren “dejar claro que los avances logrados no son fruto de promesas vacías ni de gestiones a puerta cerrada. Han sido el resultado del esfuerzo colectivo de quienes han decidido alzar la voz, organizarse y luchar por lo que les corresponde. Solo a través de la organización real y activa de la clase trabajadora podremos frenar la precarización que avanza en el sector y defender unos servicios ferroviarios públicos y dignos. Lo que empieza como una reclamación individual, se convierte así en fuerza colectiva. Esa es la esencia de nuestro sindicalismo”, concluyen.




