
Hace años que no tengo tele -¿para qué?-, así que, hasta hace muy poco, no sabía ni siquiera quién era Pablo Iglesias. Me enteré de su existencia quizás allá por diciembre de 2013 por las redes sociales y me gustó comprobar que había conseguido romper el bloqueo mediático al que los medios de manipulación nos tenían sometidos, con sus perros de presa zanjando con un rabioso "¡Vete a Cuba!" cualquier planteamiento que no beneficiase los intereses económicos de los señores del capital o que amenazase las poltronas de la casta política corrupta e incompetente que vela, desde lo público, desde la traición a sus representados, por sus monetarios intereses.
Además de romper este bloqueo, Pablo lo hacía con palabras sencillas y eso también me gustó. No hace falta citar a Laclau o a Lenin ---para gustos, colores--- para explicar, para entender, que no se puede tolerar la emergencia de derechos humanos que asola hoy el Estado español y el simultáneo enriquecimiento de la élite económica que no sólo no sufre la "crisis", sino que se aprovecha de ella.
A día de hoy, una parte muy grande de nuestros conciudadanos está sufriendo privaciones, miseria y hasta hambre. Se pueden dar muchos datos, pero daré sólo dos: Según un reciente informe de Cáritas, 3 millones de personas viven en el Estado español en pobreza severa; esto es, con menos de 300€ al mes. Este número es el doble que antes de la crisis y es equivalente a la población de la zona metropolitana de la ciudad de Barcelona. En el mismo período, y según el Instituto Nacional de Estadística, el número de hogares con todos sus miembros activos en paro ha pasado de 400 mil a casi dos millones. Es decir, se ha multiplicado por 5.
No me hagáis hablar de la sanidad, de los desahucios, de los derechos de las mujeres y de tantas otras cosas que, si no, el moderador me quita la palabra antes de que acabe.
Los que leemos algo más que los medios de manipulación hace mucho que sabemos que esta tragedia brutal y apabullante no es un fenómeno natural, no es una tormenta, no es un tsunami. Como gritamos en el 15M, sabemos que esto “no es una crisis, es una estafa.” Y tampoco hace falta conocer la historia de la revolución rusa o haber leído a Gramsci para entender esto.
En el año 2013, uno de los peores en términos de recortes y empeoramiento de la exclusión social, la bolsa subió más de un 20%, el número de millonarios españoles en la lista Forbes de las personas más ricas del mundo pasó de 19 a 26 y sólo Amancio Ortega, el hombre más rico del Estado español y tercero del mundo, ganó en 2013 cinco mil millones de Euros; el presupuesto de la Ley de Dependencia de un año entero.
Los grandes medios -que son propiedad de estos mismos millonarios, ¡qué casualidad!- nos intentan convencer de que estos tipos son personas ejemplares, muy trabajadoras, muy inteligentes y que han ganado toda esa absurda montaña de Euros en buena lid… que se lo merecen, vamos.
Pero claro, esto también es mentira.
Resulta que también sabemos que hacen trampas. También sabemos que, a veces mediante el soborno directo (los famosos sobres), mediante promesas de puertas giratorias y suculentas jubilaciones en consejos de administración, incluso mediante la presión y la amenaza, pero la mayor parte de las veces en sencilla y amigable connivencia con esta casta política corrupta que se ha apoltronado en las instituciones, los muy ricos obtienen legislaciones que les benefician a ellos a la vez que perjudican a la mayoría y se llevan a sus bolsillos privados el dinero de todos.
Mientras millones de personas sufren exclusión y miseria, un puñado de sinvergüenzas sin ética ni escrúpulos está aprovechando para apretar la soga en el cuello de la gente con la ayuda obvia y descarada de una casta política corrupta y lacaya.
Esto está tan claro que ya casi ni habría que explicarlo. Bien, pero ¿por qué tanta gente nos hemos acercado a PODEMOS en lugar de sumarnos a otras opciones políticas o sociales ya existentes? ¿Por qué yo mismo y muchos otros no dudamos ni un instante en sumarnos a PODEMOS cuando Pablo Iglesias anunció su lanzamiento hace 4 meses escasos?
Esta es una pregunta recurrente y tengo dos cosas que decir al respecto:
La primera es que hay muchas más cosas que nos unen con los movimientos sociales y con otros partidos que luchan por los de abajo que cosas que nos separan. Somos, a mi entender, aliados, compañeros de trinchera y amigos. Por ejemplo, yo mismo he votado a otros partidos amigos en elecciones anteriores y no dudaría en volver a hacerlo si no existiese PODEMOS Asimismo, pienso que toda la sabiduría que necesitamos para construir un país y un gobierno para la gente ya está en las mareas, en la PAH, en los diferentes movimientos sociales y es de ahí de donde la tenemos que coger.
En segundo lugar, tal y como yo lo veo, Podemos reúne una serie de características, hace suyos una serie de postulados que, puestos todos juntos, me parecen enormemente potentes y que pienso que no se hallan simultáneamente, todos ellos, en ningún otro lugar.
1. Las únicas vías pacíficas que tenemos son la calle y ganarles unas elecciones. Es imprescindible golpear en todos los frentes con una fuerte movilización sostenida en el tiempo y en el plano electoral, es decir, un pie en las instituciones y mil en la calle. PODEMOS se siente representada por todas las que lucha desde los movimientos, y creemos que debemos entrar en las instituciones para llevar adelante un programa de emergencia social.
2. Que, para ganar las elecciones, es obvio que hay que contar con una mayoría social amplísima, diversa y multicolor; y que, por eso mismo, hay que dejar de lado pequeñas diferencias irrelevantes, dogmatismos anticuados, planteamientos particulares, antiguas rencillas y desconfianzas inútiles. PODEMOS nace con un llamamiento a la unión de todas las personas, partidos y colectivos que comparten el análisis básico que he hecho. PODEMOS tiene claro que, si no conseguimos juntarnos todos los de abajo, los de arriba nos van a seguir ganando siempre.
3. Que hay una emergencia de derechos humanos y por tanto hay prisa; mucha prisa. Las personas que están buscando en los contenedores, los desahuciados, los inmigrantes sin papeles, los dependientes, están sufriendo hoy mismo. No les vale que les contemos que los procesos de convergencia y consenso son lentos y difíciles. Nos contestarán: “¡Pues hacedlos más rápidos y más fáciles!” y tendrán toda la razón del mundo.
4. Por último, que hace falta que la gente gobierne de verdad, de un modo real y efectivo y no sólo de una manera simbólica o metafórica. Que, cuando les ganemos —porque les ganaremos— tenemos que tener cuidado y poner, esta vez, en su lugar, un sistema que garantice una democracia real y un gobierno real del pueblo. Si no conseguimos que la democracia sea más que votar cada cuatro años y si no evitamos que dirijan la economía del país personas a las que nadie ha votado, entonces habremos cambiado una oligarquía por otra distinta y poco más.
Este método, esta democracia real, este protagonismo de la gente, PODEMOS lo demuestra con hechos.
PODEMOS acude a las elecciones europeas del 25 mayo con un programa que ha sido redactado colaborativamente, integrando más de 1000 propuestas de todos los círculos y de todo el que ha querido participar, y con una lista de candidatos conformada por las 54 personas más votadas de una lista inicial de 145 ciudadanos en unas primarias de récord, abiertas a todo el mundo y en las que ejercieron su derecho al voto más de 33.000 personas.
PODEMOS acude a las elecciones también con un programa escrito por la gente y para la gente, con unos candidatos que no son políticos profesionales y que no sólo representan al pueblo sino que también son el pueblo.
Asimismo, y ya desde el principio, esta construcción desde abajo se ha concretado desde PODEMOS en la sugerencia a la población de que se junte en lo que hemos llamado “círculos”, que no son más que grupos de gente normal con ganas de trabajar y de cambiar la situación. La sugerencia ha sido recogida con un entusiasmo sorprendente y, desde luego, muy esperanzador y se han formado en el Estado español y en el extranjero de más de 300 círculos territoriales y sectoriales llenos de gente trabajadora y llenos también de ilusión.
Por todo esto, yo y otras muchas personas corrientes hemos decidido dar un paso adelante para intentar detener la sangría de derechos humanos usando esta herramienta política que hemos llamado PODEMOS. Una herramienta que, a mí, me parece la más potente, la mejor opción de las que tenemos disponibles, pero siempre reconociendo que, en estas elecciones en las que aún no hemos podido alcanzar la deseada confluencia, también se presentan fuerzas amigas con las que compartimos lo esencial, como La Izquierda Plural, Los Pueblos Deciden o Primavera Europea. Por eso, en los eventos y en los mítines, un poco para provocar pero también en serio, pido a veces el voto para PODEMOS pero también para cualquiera de estas formaciones anti-neoliberales que son compañeras de trinchera y con las que esperamos encontrarnos en el camino. Lo importante es echar a los golfos, a la casta. Lo importante es que nuestra gente deje de sufrir. Los matices, entiendo, vienen después.
Pablo Echenique Robba, candidato aragonés de PODEMOS | Para AraInfo
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[Nota: este artículo se enmarca dentro del especial informativo en el que AraInfo ha invitado a candidatas y candidatos de Os Pueblos Deciden (Puyalón, EH Bildu, BNG…), Primavera Europea (Cha, Equo, Compromís…), miembros de CNT y pro-abstencionismo, PCPE, Partido X, Izquierda Plural y Podemos Aragón para que expresen sus razones y motivaciones para votar o no en las elecciones europeas del 25 de mayo. Los artículos los incluiremos en nuestro especial “Urnas y Calle”]


