Desde el final del pasado curso, STEA-i ha venido denunciando los recortes en los cupos de profesorado de los centros educativos dotados por parte del Departamento de Educación del Gobierno de Aragón.
Tanto la consejera Tomasa Hernández como el director general de personal, José María Cabello “han negado dichos recortes en múltiples ocasiones, incluso llegando a afirmar que las movilizaciones que se están produciendo desde el pasado curso se realizaban exclusivamente movidas por intereses políticos y que no estaban justificadas”, recuerdan desde el sindicato.
“Esta misma semana hemos recibido los datos de plantillas y cupos por parte de la administración educativa aragonesa, y al fin disponemos de los datos objetivos de los cupos de todos los centros” del norte de Aragón, desde STEA-i “hemos realizado un estudio comparativo cruzando los datos del pasado curso con los del presente y los resultados, a pesar de no ser sorprendentes, no dejan de ser indignantes”.
“Ya sabíamos, porque así nos lo habían trasladado equipos directivos y docentes, que este curso contaban con menos profesorado en los centros, pero ahora, de manera objetiva y con datos facilitados por la propia administración, nos encontramos, solamente en Infantil y Primaria” de las comarcas del norte “con un recorte de casi 100 docentes con respecto al pasado curso. Esto supone un recorte directo de más de un 5% del total del profesorado”, en estas redoladas.
Desde STEA-i enfatizan que “el dato es más sangrante si cabe, si tenemos en cuenta que ha habido un aumento en la matrícula y un incremento de más de 50 alumnos y alumnas con Necesidades Educativas Especiales, también con su consiguiente recorte de auxiliares de educación especial”.
“A todo esto, se une el acoso al que está siendo sometido el profesorado por parte de la Inspección Educativa en la provincia de Uesca y queda un panorama que resulta desolador se mire por donde se mire: menos docentes, más alumnado con necesidades y más burocracia. La situación del profesorado es insostenible”, recalca el sindicato.
Asimismo, señalan que “debemos tener en cuenta que este cúmulo de problemas afecta a todos los ámbitos de la educación: alumnado, familias, equipos directivos, equipos docentes, orientación, etc”.
“Huelga decir que todo esto es una maniobra política para devaluar la Escuela Pública favoreciendo así a entidades privadas subvencionadas con fondos públicos, pero desde STEA-i seguiremos luchando por una Escuela Pública de calidad y seguiremos, con todas las herramientas que están en nuestras manos, denunciando esta situación y trabajando para solventarla, le pese a quien le pese”, concluyen desde STEA-i.





