Chunta Aragonesista considera que la aplicación de este Plan, vigente desde 1997, ha demostrado "su inviabilidad económica y social; ha supuesto la privatización encubierta de los servicios de saneamiento y ha socavado la autonomía municipal imponiendo un modelo privado de gestión del agua a buena parte de los municipios aragoneses". Por todo ello, CHA apoya este pacto social constituido por entidades sociales, organizaciones no gubernamentales, sindicatos, organizaciones ecologistas y otras entidades relacionadas con la gestión del agua. “Rechazamos el Plan de Saneamiento y nos oponemos frontalmente a su aplicación mientras no se revise en profundidad y se evite el sobredimensionamiento actual de muchas depuradoras que pretende aumentar el beneficio de las empresas en detrimento del servicio prestado”, asegura Carmelo Asensio, concejal de CHA en el Ayuntamiento de Zaragoza.
"Hay ayuntamientos que están pagando muy por encima del coste del servicio y otros que están pagando por una depuradora que aún no existe". En el caso de Zaragoza, CHA defiende un modelo que garantice la gestión pública y que promueva nuevas formas de control social y democracia participativa. “Por eso exigiremos que todos los recursos que se generen con el saneamiento se destinen al ciclo integral del agua, que la ciudad de Zaragoza no pague, en ningún caso, el canon de saneamiento a la DGA y que en la Sociedad Municipal que gestiona el servicio haya participación social”, concluye Carmelo Asensio.




