Ante el aviso del Salud de prescindir de gran parte del personal sanitario aragonés a partir del 15 de abril, el sindicato CGT expresa su tremendo malestar y enfado con el anuncio. Según el sindicato, esto se debe a la bajada de presión asistencial que se vive en Aragón, tras pasar cuatro olas de contagios de Covid-19, aunque también advierten que la Autoridad Sanitaria ya está anunciando una quinta ola inminente.
Para CGT Sanidad, este anuncio por parte del Salud es “una vergüenza, no solo por el trato que se le da al personal contratado con renovaciones muchas veces mes a mes, si no por tener de forma precarizada un personal que sin su aportación al sistema no habría sido posible el control de esta pandemia”. Recuerdan que todo el personal ha sido necesario y siguen siéndolo, en una situación que además aún no ha finalizado.
También denuncian que en Aragón el sistema sanitario público se enfrento a la pandemia “tras años de recortes y faltas de inversión” y con un resultado de “listas de espera interminables, una atención primaria debilitada, salud mental olvidada”. Por todo ello, señalan que la situación actual es peor.
Para el sindicato, el reto para el SNS y para el Servicio Aragonés de Salud en este momento, es que además de la atención a los pacientes Cavid, se atienda al resto de pacientes con otras patologías, como oncología, cardiología, psicología, rehabilitación... intentando reaccionar lo antes posible a los daños colaterales que ha producido la pandemia en la salud de la ciudadanía.
“La salud de la población ha empeorado. En nuestra Comunidad Autónoma, la respuesta del Gobierno de Aragón es recortar en personal. Recortar en personal es empeorar la calidad de la atención sanitaria que se le ofrece a la población”, advierte CGT Sanidad.
En la actualidad, existen plantas enteras con personal eventual pero para el sindicato esto no es la solución. “Con estos movimientos se intenta reforzar algunos servicios, pero todo tiene un coste, el HUMS ha perdido una planta de traumatología, una de las especialidades con más lista de espera”, afirman.
Por último, no quieren olvidar que han tenido compañeros y compañeras fallecidas o que aún hoy siguen con secuelas producidas por el Covid-19. También recuerdan que al principio de la crisis sanitaria no disponían de EPI para protegerse o en cantidad suficiente, pero a pesar de ello el personal, con más o menos experiencia, continuó su trabajo al frente de la sanidad pública aragonesa.

