Con motivo de la celebración de las elecciones a Cortes de Aragón el próximo 8 de febrero de 2026, Correos ha sido designada, tal y como establece la legislación vigente, como operador responsable del desarrollo de diversas tareas esenciales del proceso electoral. Entre ellas se encuentran la distribución de las notificaciones a las mesas electorales —presidencias y vocalías—, la gestión del voto por correo, su custodia, clasificación y reparto, así como la distribución del censo y de la propaganda electoral.
“Sin embargo, a día de hoy Correos no ha puesto los medios humanos necesarios para garantizar estas funciones de manera adecuada. En la ciudad de Zaragoza, todas las unidades de reparto se encuentran actualmente con una plantilla reducida a aproximadamente la mitad, lo que está provocando una grave sobrecarga de trabajo. A esta situación se suma la acumulación de notificaciones administrativas, paquetería y correo ordinario pendientes de reparto”, subrayan desde CGT Correos.
Desde la sección sindical de CGT se ha trasladado esta situación a la empresa y se ha solicitado un incremento urgente de la contratación. “No obstante, la propuesta presentada por Correos ha sido claramente insuficiente y totalmente alejada de las necesidades reales del servicio, tanto en la ciudad como en el conjunto de la provincia de Zaragoza”, recalcan desde el sindicato.
Ante este escenario, CGT Correos ha denunciado formalmente la situación ante la Junta Electoral de Zaragoza, al considerar que la empresa pública “está obligada a garantizar el correcto desarrollo del proceso electoral sin desatender el servicio postal universal ni el resto de sus productos”.
“Pretender asumir una campaña electoral con una plantilla diezmada, exhausta y llevada al límite es una irresponsabilidad que pone en riesgo tanto el derecho al voto como el normal funcionamiento del servicio postal”, señalan desde el sindicato, que advierte que el cumplimiento de las obligaciones electorales “será inviable si no se refuerzan de inmediato las plantillas”.




