El pasado noviembre la CGT convocó concentraciones delante de las tiendas de Movistar por este motivo y hace más de un mes hizo público que la empresa de telemarketing Abai había abierto “un nuevo centro de llamadas en la localidad colombiana de Pereira desde donde se atienden las consultas de los clientes de Movistar”,
“El objetivo es claro: reducir drásticamente el número de trabajadoras” en Aragón y en el Estado español “para poder desviar la carga de trabajo a otros países donde nuestras compañeras sufren unas condiciones incluso peores que las nuestras”, señalan desde del sindicato. “La dirección de Abai busca crear un clima de terror e incertidumbre para que nos veamos obligadas a dejar la empresa”, añade una de las trabajadoras.
El sindicato insiste en que la estrategia de Abai “cuenta con el respaldo de las grandes compañías a las que presta servicio, como Movistar o Endesa”. “Abai y Telefónica desactivan de manera arbitraria las claves que necesitamos las teleoperadoras para trabajar en sus campañas; de este modo, buscan justificar medidas tan perjudiciales como son los ERTEs, como el que afecta actualmente al centro de Madrid”, declara una delegada de la CGT.
Desde la CGT señalan que tanto Abai “como las empresas que contratan sus servicios utilizan la deslocalización para incrementar exponencialmente sus beneficios a costa de la precariedad. Es vergonzoso que una empresa como Telefónica, que ha sido pública y que tiene entre sus accionistas al Estado, pueda destruir impunemente cientos de puestos de trabajo con la deslocalización de los servicios”.
Por todo ello, desde CGT reclaman a la dirección de Abai “que ponga fin a esta situación y garantice las condiciones de las plantillas. No vamos a consentir que jueguen con nuestro futuro de esta manera, tenemos derecho a trabajar en condiciones dignas. No puede ser que quieran obtener todavía más ingresos a base de machacar y humillar a las trabajadoras de todo el mundo”, concluyen.

