
Un centenar de personas portaban garrafas de agua con lindano provenientes de los pueblos afectados, respaldados por otros centenares de personas solidarias con este grave problema ambiental que ni DGA ni la CHE parecen dispuestos a resolver. Durante la protesta se leyó el manifiesto 'Un cuento envenenado'.
Representantes de la Coordinadora Biscarrues Mallos de Riglos, vecinos y vecinas mantuvieron antes de la concentración una reunión con el Consejero Lobon, que calificaron de muy decepcionante, ya que en ningún momento dieron las respuestas que esperaban.
"La reunión ha sido vergonzosa con mentiras repetidas varias veces, diciendo generalidades sin concretar nada. Los vecinos de los diferentes pueblos de la cuenca esperaban respuestas y solo han recibido largas, respuestas inconexas", afirmaban al salir de la DGA.
"Los representantes de los diferentes departamentos se contradecían por lo que queda clara la falta de criterios comunes para actuar ante estas situaciones", lamentaban.
A pesar de no conseguir ninguna de sus reclamaciones, manifestaron que "la cuenca ha demostrado que está unida y que no descansará hasta conseguir un río descontaminado y agua sin veneno".
También lamentaron que la presidenta de Aragón "no se haya dignado a recibir a estos aragoneses de la cuenca del río para lo que también gobierna, en este caso desgobierna, y darles explicaciones de las chapuzas y la descordinación entre los departamentos de su gobierno y a su vez con la CHE".





