El Gobierno municipal de Natalia Chueca (PP) ha vuelto a utilizar el reglamento de centros cívicos como herramienta de censura. Este miércoles, el concejal de Régimen Interior y Participación, Alfonso Mendoza, ha denegado la autorización al acto “Ni un respiro al sionismo”, unas jornadas por Palestina organizadas por la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) que se iban a celebrar este viernes, 17 de octubre, en el Centro Cívico Estación del Norte.
El Gobierno Chueca, que ya rompió el protocolo para evitar dar la mano a la representante de Casa Palestina durante el acto de entrega de medallas el pasado 4 de octubre, ha decidido ahora vetar este acto alegando “razones técnicas” amparadas en el reglamento de centros cívicos. Vox, socio ideológico del PP, ha aplaudido públicamente la decisión y ha ido más allá: ha pedido que el Ayuntamiento retire la bandera palestina que ondea en las ventanas del grupo municipal de Zaragoza en Común (ZeC).
CJS denuncia “presiones sionistas” y confirma que las jornadas se celebrarán en CGT
Haciendo frente a la censura, las jornadas por Palestina se llevarán a cabo este viernes en la sede de CGT. Así lo ha confirmado la CJS. Los actos, que comenzarán a las 18:30, incluyen una mesa redonda con Iniciativa por Palestina y Palestinarekin Elkartasuna, así como una charrada “para abordar el futuro de la lucha por Palestina”. Además, está previsto un recital de poesía y una exposición colectiva con más de 40 artistas aragoneses y palestino junto a una cena solidaria. Desde CJS explican que las jornadas nacen “después de semanas de movilizaciones y lucha” con la intención de “abrir un espacio de reflexión y pensamiento político” sobre Palestina.

Desde la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) denuncian que el veto del Ayuntamiento responde a presiones políticas externas y no a motivos técnicos. Según el propio consistorio, la referencia al sionismo en el título del acto “podría generar crispación o alarma social”, una justificación que la organización considera “un intento de censurar el debate político”.
La prohibición llega, además, tras una petición formal de la entidad Amistad Judeo Aragonesa (AJA), un “grupúsculo vinculado al lobby sionista World Zionist Organization”, que instó al Ayuntamiento a impedir el uso de espacios municipales a la CJS y a denunciar sus actividades ante la Policía y la Fiscalía.
“Este pequeño grupo que promueve la defensa de los intereses del Estado de Israel en Zaragoza, no es ni siquiera una organización judía, como algunos medios han afirmado, pues su líder, aunque sionista, es cristiano. Este dato no ha impedido que la asociación haya sido reconocida como portavoz de la comunidad judía en Aragón por parte del pasquín ultraderechista OK Diario, que recientemente reconoció recibir 75.000 euros anuales a cambio de publicar contenido patrocinado del lobby sionista español ACOM”, añade CJS en una nota de prensa
La CJS subraya el escaso respaldo social de este grupo, que apenas ha tenido actividad en los últimos años —su última movilización pública fue en 2020 y no consiguieron reunir a más de una decena de personas frente a la DPZ—, frente a las multitudinarias movilizaciones en apoyo a Palestina que han recorrido Zaragoza de forma pacífica. Del mismo modo, denuncian que AJA “hace gala de terminología racista y supremacista contra los palestinos, a quienes definen como 'palestruchos” y también alaba a figuras como el magnate ultraderechista Donald Trump o la supremacista Golda Meir, conocida por sus políticas coloniales en Palestina.
Pese al veto, la CJS ha anunciado que las jornadas ‘Ni un respiro al sionismo’ se celebrarán igualmente este viernes 17 de octubre en un nuevo emplazamiento, manteniendo su programa de debate, arte y solidaridad con el pueblo palestino.
ZeC: “Una decisión política y censora”

Desde Zaragoza en Común (ZeC) califican el veto del Gobierno Chueca de “decisión política, arbitraria y censora”, subrayando que no existe ninguna causa objetiva o técnica que justifique la denegación del espacio. “Se ha prohibido un acto por tratarse de una actividad de apoyo a Palestina. Y eso es extremadamente grave. Lo que molesta al Gobierno municipal es el contenido político de estos actos: el apoyo a Palestina y la crítica al sionismo”, denuncia la portavoz Elena Tomás.
El grupo municipal recuerda que el reglamento de los centros cívicos solo permite denegar solicitudes en casos muy concretos, como “riesgos para la salud o la seguridad, alteraciones reales del orden o vulneraciones de derechos humanos”, y que nada de eso se aplica aquí. “Censurar actos por su contenido político es propio de gobiernos autoritarios, no de instituciones democráticas”, ha subrayado ZeC.
“El Ayuntamiento ha retorcido la norma para justificar lo que en realidad es una decisión ideológica. Cada vez que en Zaragoza se han realizado actos o concentraciones en defensa de los derechos del pueblo palestino han sido pacíficos, cívicos y legítimos”, añade Tomás.
ZeC denuncia que el veto es un nuevo paso en la estrategia de silenciamiento del Gobierno de Chueca, que actúa bajo la presión de la ultraderecha y usa los espacios municipales como un filtro ideológico. “Esta decisión sienta un precedente muy peligroso: hoy censuran un acto sobre Palestina, mañana puede ser cualquier otra expresión política que les incomode”, advierte Elena Tomás.
La formación municipalista subraya además que el Ayuntamiento de Chueca no ha mostrado el mismo celo con otras actividades de carácter religioso, militar o confesional. En este sentido, critican que mientras se niega espacio a quienes defienden los derechos humanos, se financian y promueven actos religiosos con dinero público, procesiones institucionales y celebraciones que “nada tienen que ver con la gestión municipal”.
Para ZeC, esta forma de gobernar responde a una deriva autoritaria y reaccionaria que intenta blanquear la censura política bajo trámites administrativos. Chueca y Mendoza “retuercen” los reglamentos para imponer su visión ideológica y castigar a quienes discrepan. “La libertad de expresión, el derecho a discrepar y la defensa de los derechos humanos deben tener cabida en el Ayuntamiento”, recalca Elena Tomás.
Desde la formación insisten en que la decisión se enmarca en un contexto más amplio: el señalamiento constante de colectivos críticos, las campañas de desinformación de Vox y la criminalización del movimiento solidario con Palestina. “Ya hemos visto cómo la alcaldesa ha cargado contra voces críticas, como ocurrió en el pregón, o señala espacios como las Zonas Jóvenes”. Este Gobierno actúa con un doble rasero: castiga a quienes defienden la convivencia y los derechos humanos, y premia a quienes fomentan el odio.
El PSOE llama a “reflexionar sobre el papel de la extrema derecha”
La polémica se ha extendido tras las declaraciones del portavoz de Vox, Julio Calvo, quien afirmó que el presidente del distrito del Rabal y concejal socialista Horacio Royo había autorizado el acto.
Royo ha respondido “de manera rotunda y tajante”, calificando las afirmaciones de Calvo como “insinuaciones cobardes y falsas”. “Nunca he autorizado ese ni ningún otro acto del Centro Cívico. Todo se tramita a través de los servicios administrativos del Ayuntamiento”, ha dicho.
El concejal socialista ha instado a Vox a rectificar y ha llamado a “reflexionar sobre el papel que juega la extrema derecha en esta ciudad”, que “lo único que hace es sembrar discordia, trata de polarizar y enfrentar a la ciudadanía”. Para ello, “no repara en utilizar mentiras, bulos, insinuaciones y conductas que deberían ser desterradas y marginadas de la política”, ha incidido Royo.
“Esa bandera va a seguir ahí”
Ante la exigencia de Vox de retirar la bandera palestina de su despacho municipal, ZeC ha respondido con firmeza: “Esa bandera va a seguir ahí”. “Colgar una bandera no vulnera ninguna norma. Lo que sí vulnera principios democráticos es querer borrar toda muestra pública de solidaridad con Palestina”, han denunciado.
Un nuevo episodio de censura política
La decisión del Gobierno PP se suma a otros episodios recientes de censura y señalamiento en Zaragoza. Mientras la ultraderecha marca el paso de la agenda municipal, las iniciativas de solidaridad con Palestina siguen siendo perseguidas, vetadas o criminalizadas. Pero, como advierten desde los colectivos juveniles y sociales, “no habrá respiro al sionismo ni a la censura”.
Más información del genocidio en Palestina en este especial.




