Las familias y la comunidad educativa del CEIP Florencio Jardiel, situado en Peñaflor, han presentado una protesta formal ante la administración por la prolongada falta de apertura del comedor escolar del centro, una situación que se mantiene desde hace más de diez años.
A través de la AFA, la comunidad educativa denuncia que el colegio sigue siendo "una excepción" dentro del municipio de Zaragoza, al no disponer de este servicio básico. Durante este tiempo, las familias se han visto obligadas a organizar y financiar alternativas provisionales, asumiendo responsabilidades que, según señalan, "corresponden a la administración educativa".
"Llevamos más de una década sin un comedor público y hemos tenido que buscar soluciones por nuestra cuenta, sin apoyo institucional suficiente", explican desde el AFA en el comunicado remitido a las autoridades al que AraInfo ha tenido acceso.
El documento recuerda que, pese a las reiteradas reclamaciones por parte de las familias, la dirección del centro y la Alcaldía del barrio, así como a los compromisos adquiridos por el Departamento de Educación, el servicio continúa sin estar operativo. En enero de 2026, se aseguró que el comedor entraría en funcionamiento, un compromiso que no se ha cumplido.
"Se nos prometió una fecha que nunca llegó, y hasta ahora no hemos recibido una explicación clara ni documentada", subrayan las familias.
En la actualidad, la administración atribuye el retraso a la falta de inspecciones técnicas, sin que exista un calendario concreto. Para el AFA, esta justificación resulta "insuficiente e inadmisible", al tratarse de trámites previsibles que deberían haberse planificado con antelación.
Ver esta publicación en Instagram
La ausencia del comedor escolar, según denuncian, afecta gravemente a la conciliación laboral y familiar y supone un agravio comparativo respecto a otros centros públicos. "No tener este servicio vulnera el principio de igualdad y perjudica directamente a nuestras hijas e hijos", afirman.
Ante esta situación, las familias exigen información por escrito sobre la inclusión del comedor en los presupuestos de 2026, un calendario cerrado para las inspecciones, una fecha definitiva de apertura, que esperan sea antes del mes de marzo, y medidas provisionales que garanticen un servicio digno mientras no se produzca la puesta en marcha.
"Un comedor escolar no es un privilegio, es un derecho básico que se nos está negando desde hace años", concluye el comunicado, en el que las familias advierten de que no aceptarán más promesas incumplidas ni nuevos aplazamientos indefinidos.

