El IPC en Aragón se sitúa ya en el doble dígito y parece que no ha llegado a su techo. Supera en 2,2 puntos el dato de febrero (el IPC se situó en 8,5%) debido al constante incremento de los precios de la electricidad, carburantes y alimentos, “tres elementos necesarios e insustituibles para la ciudadanía”, destacan desde CCOO Aragón.
Pablo Castillo, secretario de acción sindical asegura que “el sistema actual genera beneficios millonarios extraordinarios para las compañías eléctricas. Esto no es sostenible en un momento en el que se está intentando alcanzar un pacto de rentas que reparta el terrible impacto del constante aumento de los precios. Los salarios de los trabajadores y las trabajadoras no pueden ser los que costeen las terribles consecuencias de esta nueva crisis”. El sindicato sigue apostando por un pacto de rentas “en el que el Gobierno adquiera compromisos sobre el precio de la energía, el encarecimiento de precios de otros servicios y bienes básicos, o el mecanismo RED de protección a trabajadores de sectores más afectados por esta situación”.
Para las rentas más bajas, CCOO Aragón ha propuesto crear “un bono de emergencia: un pago extraordinario único de 300 euros para las personas trabajadoras de salarios bajos, parados y pensionistas con pensión mínima o no contributiva”. “Se trataría de una ayuda flexible, pues el beneficiario puede decidir gastarla en pagar la factura energética, en alimentos, alquiler, etc. Este bono beneficiaría a casi 9,6 millones de personas en el Estado español, el 64% de ellas mujeres, y costaría 2.870 millones de euros, que se financiarían con el aumento de la recaudación procedente del alza del precio de la energía y la mejora de la actividad registrada durante el primer trimestre que situará a final de año los ingresos tributarios 2.000 millones por encima de lo presupuestado”, asegura Castillo.

