El sindicato CCOO Aragón se ha vuelto a concentrar, a las once de la mañana de este jueves en su sede de Zaragoza, para denunciar una nueva muerte en el trabajo y guardar un minuto de silencio en homenaje a todas las víctimas y familiares de las mismas. Este pasado martes perdió la vida un trabajador en una empresa de demolición que estaba derruyendo un edificio en Calatayud y el pasado 22 de julio, un agricultor también falleció al quedar atrapado por la cosechadora con la que trabajaba en Barcabo, pueblo ubicado en la comarca de Sobrarbe. En Aragón ya hay 15 personas que han fallecido este año yendo o en el puesto de trabajo.
Es la segunda vez durante este mes que CCOO Aragón vuelve a desplegar en las escaleras de su sede una pancarta con un lema muy claro: “Que el trabajo no te cueste la vida” y es que ya son cuatro personas las que han fallecido por causa laboral en julio. Luis Clarimón, secretario de salud laboral, ha leído un manifiesto en el que ha exigido a las empresas “que tomen las medidas preventivas necesarias para evitar accidentes y no dañar la salud de sus trabajadores y trabajadoras”. También se ha dirigido a las administraciones a las que ha recordado que “deben adoptar las medidas necesarias para que la prevención llegue a las pequeñas y medianas empresas”.
CCOO reclama situar la prevención de riesgos laborales en el centro de la actividad empresarial y a las personas en el centro de todas las políticas. “Cuando uno o una sale por la mañana a trabajar piensa que va a volver a comer con los suyos. Las víctimas no vuelven a casa porque las medidas preventivas no se han tomado o porque la ley de prevención no ha entrado en muchas empresas”, lamenta Clarimón.
El sindicato reclama que se cumpla la ley de prevención, “porque de acuerdo con la legislación, el empresario tiene la obligación de evitar el riesgo y planificar una buena organización del trabajo”. El sindicato subraya la necesidad de poner en marcha la figura del delegado territorial, para llegar a las empresas más pequeñas y dar cobertura a sus trabajadores y trabajadoras. “La mayor parte de las empresas en Aragón son pequeñas o muy pequeñas y aquí faltan recursos, no ha entrado la ley y no hay representación sindical para vigilar o para hacer propuestas”, asegura Clarimón.

