Carta abierta a Pablo Iglesias

Rogelio Calavia Ruiz | A riesgo de no cumplir con las normas que establecen como necesarias en un buen artículo el ir primeramente a lo que se quiere tratar, me voy a detener en hacerte una serie de consideraciones que sirvan tanto para no dejarme en el anonimato, como para situarte y situarme desde que posicionamientos me atrevo a enviarte esta carta.

Foto: AraInfo
Pablo Iglesias durante un acto de Podemos en Zaragoza. Foto: AraInfo
Pablo Iglesias durante un acto de Podemos en Zaragoza. Foto: AraInfo

A riesgo de no cumplir con las normas que establecen como necesarias en un buen artículo el ir primeramente a lo que se quiere tratar, me voy a detener en hacerte una serie de consideraciones que sirvan tanto para no dejarme en el anonimato, como para situarte y situarme desde que posicionamientos me atrevo a enviarte esta carta.

Me llamo Rogelio A. Calavia Ruiz,  inscrito en Podemos en la organización de Aragón, y es desde un pequeño pueblo de mi patria aragonesa, Aguarón perteneciente a la comarca del Campo de Cariñena, tierra de excelentes vinos y mejores gentes desde la que te escribo.

Por último, en este apartado, comentarte que el tratamiento de ‘tú’ no lo interpretes como malintencionado, sino que si me atrevo a hacerlo así, es debido a la diferencia de edad, lamentablemente a ‘mi favor’, como por que te puedo asegurar que no hay ni una gota de irrespeto en así hacerlo. Este tratamiento lo encuentro más de compañeros, en la seguridad de que no te tengo que hacer la matización que mi comandante Fidel Castro le tuvo que hacer al casposo Felipe González, cuando éste era presidente del gobierno del Estado español y en una visita oficial  palabra más, palabra menos, le dijo: “hemos mantenido una agradable conversación con el compañero Felipe, siempre que a Felipe González no le moleste que le llame compañero”.

Pero vayamos al tema. El pasado lunes, 23 de febrero de 2015, por cierto fecha del primer golpe de estado en la Historia (¿) en que no se ponía en entredicho al jefe del estado, te hicieron una entrevista en Tele5 en la que aparte de otra serie de cuestiones te plantearon tu posicionamiento sobre la detención del alcalde de Caracas Antonio Ledezma.

Tu contestación, en términos estrictos fue: “Soy muy claro en esto y sin ningún género de dudas. A mí no me gusta que se detenga a un alcalde. No hay ningún tipo de matices en mis palabras”.

Pues mira Pablo Iglesias, secretario general estatal de Podemos, en mi opinión sí que hay matices. Y no sólo matices, sino actuaciones justas o injustas, aunque éstas repercutan sobre alcaldes, ministros, jueces o personas de ‘a pie’.

Me da la sensación, compañero, como si todos acabásemos de nacer. Atendiendo a tu contestación, habría que colegir que la experiencia, la Historia –la más reciente y la más alejada temporalmente– no nos hubiesen enseñado nada.

Estoy de acuerdo, aquí sí sin matices, con que en los procesos de lucha por el CAMBIO es imprescindible usar la táctica, hacer un ‘análisis concreto de la situación concreta’, plantear planes, compromisos, que permitan aglutinar mayorías sociales hegemónicas transformadoras. De la misma manera, que en las actuaciones tácticas nunca, nunca, se deben perder los objetivos estratégicos que individual y colectivamente nos animan.

Parto de estar totalmente de acuerdo con el planteamiento que has hecho, no sólo tú sino también otras personas relevantes de Podemos –JC Monedero, Iñigo Errejón…- de que, por parte de la mass-media mediática y el propio gobierno y la mal llamada oposición oficial, el intentar mal relacionaros con Venezuela y el pueblo bolivariano responde a que no se hable de la realidad de la mayoría de la ciudadanía en el Estado español. Ahora bien, sin desmerecer la validez e intensidad de esta valoración, considero que no es el aspecto más importante, sino que este aspecto (la contradicción principal como diría Mao) es el intentar negar y que los pueblos desconozcamos los logros del pueblo bolivariano y especialmente crear un estado de ánimo mediático para favorecer un golpe de estado en Venezuela, por parte de los EEUU.

Como es generalmente conocido, Venezuela tiene las mayores reservas del mundo de petróleo pesado, coultan, oro, agua dulce, etc, etc,. Y especialmente tiene un pueblo políticamente formado, fuera de las estructuras de poder del imperialismo como el FMI, BM, RF; demostrando que es posible luchar contra la miseria, la desigualdad, el analfabetismo, la exclusión social de las mayorías; es decir, que otro mundo es posible y además en libertad.

Compañero Pablo, si a lo anterior y muchas más cuestiones en las que podríamos extendernos respecto a las experiencias lejanas unas, especialmente próximas otras sobre el intervencionismo de todo tipo –también sobre la base de cientos de miles, millones de muertos– por parte de los gobiernos de EEUU en todo el mundo y muy especialmente en Suramérica: ¿ no te parece que despachar el asunto con un no nos gusta que se detengan a alcaldes es como mínimo y por ser amable intelectualmente miserable y éticamente reprochable?.

La pregunta clave que a mi modo de ver hay que hacerse ya la planteó Rafael Correa, presidente de Ecuador, por cierto en un programa de La Sexta, el de Salvados de Jordi Ébole, al preguntarse: “Lo que hay que plantearse es como estaba Venezuela antes y después de la llegada de Chávez al poder”.

Y en cuanto al tal alcalde metropolitano, Antonio Ledezma, cabría preguntarse, tal y como hace Atilio Borón, ¿qué le habría pasado si lo hubiesen detenido, por lo mismo, en EEUU? (éste artículo está a disposición pública en la red con el mismo título).

‘Con la verdad ni ofendo ni temo’, como dijo José Gervasio Artigas, y a ello me apunto.

No quiero finalizar esta carta sin hacer referencia a una característica que a mi modo de ver refleja el espíritu de Podemos: ¡irreverencia en la discusión, lealtad y rodilla en tierra en la actuación!

Baiga bueno, compañero. Salu.

PD: La existencia de la red nos permite acercarnos a realidades lejanas sin tener que depender de las informaciones interesadas de los medios de comunicación de la falsimedia.

Permíteme, aunque seguro estoy que ya los conoces, programas de televisión como La Hojilla de Mario Silva, Cayendo y Corriendo de Pérez Pirela, Dossier de Walter Martinez, Aporrea, Zurda Conducta, y tantas y tantas.

Rogelio A. Calavia Ruiz | Para AraInfo

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