Tras unos días de aclimatación en la zona del refugio de Barrels Hut (Rusia), en los que realizó ascensiones a 4700 m, el alpinista de Chaca arrancó su ataque a la cima del Elbrus (5.642 m) durante la madrugada del domingo 24, junto al escalador Fran Lorente.
Las condiciones climatológicas de los días anteriores al ataque –con cambios bruscos con llegada de nubes y fuertes vientos-, aconsejaban la salida a cima muy pronto, entrada la noche, para aprovechar las horas de luz en las inmediaciones de la cumbre. Así, tras una larga caminata y con el tiempo cambiante, llegaron a la cumbre caucásica a principio de la mañana. Después del Elbrus, el chaqués apuntará al Aconcagua (6.997 m) en América del Sur, el Denali (6.194 m) en América del Norte, el Kilimanjaro (5.895 m) en África, el Vinson (4.897 m) en la Antartida, la Pirámide Carstensz (4.884 m.) en Oceanía y el Everest (8.848 m), donde ya subió utilizando oxígeno suplementario. Con la ascensión a la montaña más alta del planeta, que quiere realizar por la cara Norte, Pauner cerraría -a pesar de las dudas el Shisha Pangma- la lista de los 14 ochomiles sin oxígeno.
Carlos Pauner se reencuentra de esta manera con la actividad alpinística después del grave accidente sufrido hace dos años en un rocódromo de Zaragoza, que le dejó temporalmente en silla de ruedas.




