El precio del café ha alcanzado niveles históricos en los mercados internacionales, registrando un aumento vertiginoso del 40% en el último mes y acumulando un impresionante incremento del 50% en lo que va del año. Esta escalada amenaza con subidas próximas de hasta tres euros por kilogramo, y entre 10 a 15 céntimos por taza en establecimientos de hostelería.
Según expertas de la industria cafetera, esta crisis tiene múltiples causas que han creado la tormenta perfecta para este incremento sin precedentes, y parece que aún no ha alcanzado su punto máximo. La escasez de la variedad Robusta debido a una demanda creciente, una menor producción y el auge de la industria asiática de café soluble, se suma a la reducción de cosechas provocada por los efectos del cambio climático. Además, el encarecimiento del transporte, impulsado por las crisis navieras derivadas de conflictos bélicos, ha hecho que la situación sea crítica.
Sin embargo, lo más preocupante es la especulación desenfrenada de los fondos de inversión, que aprovechan estas circunstancias coyunturales para manipular los mercados y obtener ganancias exorbitantes. Esta práctica no solo afecta negativamente a los precios del café, sino que también ejerce una presión insostenible sobre las productoras, muchas de las cuales ya enfrentan salarios bajos y condiciones laborales precarias.
En los gráficos se puede ver la evolución tanto de la Arábica como la Robusta en las bolsas en las que ambas cotizan, solo durante el inicio de 2024
La combinación de estos factores ha generado una crisis sin precedentes en la industria cafetera, amenazando el sustento de miles de agricultores y agricultoras en todo el mundo. Se requiere una acción urgente por parte de los reguladores y actores clave en la cadena de suministro para abordar esta situación y proteger a los productores de café de la especulación desmedida en los mercados financieros.


