
Sin embargo, él que era un hombre bueno y justo no hizo caso y le dijo a Blancanieves que no le iba a matar, que ninguna mujer merece morir, y le aconsejó que escapase lo más lejos posible porque si le veía la bruja le mataría. Corrió tan lejos como se lo permitieron sus piernas, tropezando con rocas y troncos de árboles. Por fin, cuando ya caía la noche, encontró una casita y entró para descansar.
Todo en aquella casa era pequeño, había una mesita con siete platos muy pequeñitos, siete tacitas de barro y al otro lado de la habitación, se alineaban siete camitas muy ordenadas. La princesa, cansada, se echó sobre ellas y se quedó profundamente dormida.
Cuando llegó la noche, los dueños de la casita regresaron y se quedaron impactados al verla. Eran siete enanitos, que todos los días salían para trabajar a las montañas.
A la mañana siguiente cuando despertaron, Blancanieves les contó su historia y ellos le propusieron que se quedase, pero a condición tenía que coser, lavarles la ropa y los platos, cocinarles y esperarles con la mesa puesta cuando volviesen del trabajo. Blancanieves quería quedarse, ya que no sabía muy bien donde ir, pero no a costa de convertirse en su criada, así que prefirió irse y buscar otro sitio. La bruja supo que se encontraba perdida en el bosque, así que se disfrazó de viejecita y le fue a entregar una manzana roja, la cual estaba envenenada.
Blancanieves que sentía una gran soledad, pensó no podía ser peligrosa, así que empezó a conversar con ella. Después de un buen rato hablando la bruja empezó a cambiar de opinión y los celos que sentía hacia ella, empezaron a convertirse en buenos sentimientos. Blancanieves que llevaba varios días sin comer, vio la manzana y le dio un mordisco ante la cara de asombro de la bruja, que se abalanzó sobre ella para quitársela de las manos, pero no le dio tiempo y Blancanieves cayó desvanecida.
El hechizo de la manzana se rompería cuando recibiese un beso de amor, así que fue la bruja la que lo rompió, le pidió disculpas a Blancanieves y ella y la bruja comenzaron una nueva vida juntas y felices.



