Culturas

Bigott, me quito el sombrero

Anoche Bigott llenó el Teatro Principal de Zaragoza. Un martes de noviembre. No creo que muchas mañas lo puedan lograr en solitario. Seguro que Amaral, Violadores del Verso, los Héroes,… y Bigott. El público, entusiasmado desde el principio, disfrutó de lo lindo con los noventa minutos de actuación de la banda local. Uno se alegra...
| 16 noviembre, 2011 12.11

Portada de "Fin"

Anoche Bigott llenó el Teatro Principal de Zaragoza. Un martes de noviembre. No creo que muchas mañas lo puedan lograr en solitario. Seguro que Amaral, Violadores del Verso, los Héroes,… y Bigott. El público, entusiasmado desde el principio, disfrutó de lo lindo con los noventa minutos de actuación de la banda local. Uno se alegra de que haya profetas en su propia tierra, sin necesidad de caer en encorsetadas propuestas comerciales. Bigott hace la música que le gusta y la ofrece como le sale. Y eso me gusta.

Tras su última tanda de conciertos en Barcelona, Valencia, Albacete y Logroño, con gran éxito de público en casi todos los sitios, tocaba parar un ratico en Zaragoza, a descansar un poco y disfrutar con los amigos.

La formación se presentó al completo. Por la parte del Ebro, Borja Laudo y Clara Carnicer. Desde Cádiz, los hermanos Perles (Esteban y Pedro) y la pareja formada por Muni Camón y Paco Loco. ¡Menuda formación compacta! Muni, sentadica cual maestra, a los coros, “cuasioperísticos” a ratos, y al teclado; a la batería, Esteban, frenético y sin parar de hacer volar sus baquetas o maracas; entre ambos, Pedro, dándolo todo a la guitarra o al ukelele, entregado especialmente en los momentos más psicodélicos; Paco Loco, de un lado para otro, jugando con efectos sintetizados, pedales, guitarra eléctrica,…; Clarin, alternando bajo y maquinitas y a los coros; y Borja-Bigott, feliz, disfrutando, bailando, arrastrándose por el suelo, brincando, dando un “cachete” a Clarin, saludando al público, tonteando con los botellines de agua,… y, ¡cómo no! compartiendo sus canciones de manera magistral, a la guitarra y la voz.

Se nos quedaron pequeñas las butacas del teatro. ¡Qué ganas de bailar!, especialmente en los temas más marchosos. Prácticamente todos las canciones de Bigott se han convertido en “hits”, la gente se las sabe y las aplaude nada más reconocerlas en los primeros acordes. Sonó el reciente tarabajo “The Orinal Soundtrack” al completo, al igual que muchas de “Fin” y sin olvidar temazos de discos anteriores. Y, además, presentaron un nuevo tema (si no me equivoco), más rockero, hubo intensos momentos instrumentales y remataron con una adaptación del himno al “Bar Bacharach” que dio pie a una ovación memorable, con algunas aplaudiendo de pie y todo.

Hace justo cinco años, en noviembre de 2006, descubrí en directo la propuesta de Bigott. Entonces, me gustaban las canciones, pero sentí la propuesta en vivo todavía experimental y sin cuajar. Hoy ya no puedo decir lo mismo.

Enhorabuena. Feliz viaje por Murcia, Málaga, Madrid,… ¡y el mundo!

Me quito el sombrero, amigos de Bigott.

Nacho Escartín | Para AraInfo

16 noviembre, 2011

Autor/Autora

Secretario General de Podemos Aragón. @Laenredadera


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