La primera banda es Acherontas de Grecia. Anteriormente llamada Stutthof, nombre de un campo de exterminio nazi ubicado en Polonia. Esta banda publicaba sus discos a través del sello Zyklon-B, nombre del pesticida que usaban los nazis en los campos de exterminio para asesinar a millones de prisioneros durante el Holocausto. A pesar de este cambio de nombre, para no llamar tanto la atención, Acherontas ha participado en festivales abiertamente nazis, como el ucraniano ‘Asgardsrei’.
El propio líder de Acherontas participó como bajista en un disco de la banda nazi Der Sturmer que tenía en portada una bandera ondeando con la esvástica. El nombre de esa banda es un homenaje al tabloide semanal de ideología nacionalsocialista y antisemita, también llamado Der Sturmen, fundado por el líder nazi Julius Streicher estando en circulación entre 1923 y 1945.
La segunda banda es Horna de Finlandia, vinculada también con el movimiento nazi del black metal. Esta banda finlandesa tiene de guitarrista a Ville Petteri Pystynen, conocido con el nombre artístico de Shatraug, quien tiene fuertes vínculos con el movimiento del NSBM. Sthatraug fue miembro de la banda Blutscheri, cuyo grupo tiene letras de canciones que hacen abiertamente apología del nazismo. Por ejemplo ‘White Angony’, donde la letra dice: “Si no cambiamos el curso, nuestra cultura estará muriendo”; o ‘Fight to Win’: “Madre Europa, aquí estoy, un hijo orgulloso hoy y un padre mañana”; o ‘Battle for Survival’: “Tomemos el curso del tiempo y volvamos la cabeza hacia el surgimiento de un Reich mejor [...] Sabes que tenemos razón, no creas en su propaganda, busca la visión blanca”.
Shatraug también es conocido dentro del mundo nazi por haber sido dueño del sello Grievantee Productions, responsable de lanzar álbumes de bandas nazis como Raven Dark o Kristallnacht y Hammer, donde aparece con una esvástica como parte de su logotipo. En una entrevista en 2003, este guitarrista defendió las virtudes del nacionalsocialismo afirmando: "En mi opinión, el nacionalsocialismo significa estar orgulloso de la propia herencia y del país, creer en los hermanos de armas y en los valores que excluyen cualquier influencia o religión extranjera".
Mientras que Ville Petteri Pystynen (Shatraug), cerebro y guitarrista de Horna, profesaba abiertamente sentimientos nacionalsocialistas, en una entrevista en 2001, intentaba transmitir una imagen apolítica a medida que aumentaba la popularidad del grupo. No es de extrañar. Los conciertos de Horna fueron cancelados repetidamente debido a la presión del público; a muchos organizadores les gustaba menos su pasado de ultraderecha que su música. Sin embargo, en los últimos años ha habido apariciones en toda Europa. Las antiguas confesiones del fascismo parecían ser vistas como “pecados de juventud o provocaciones”, explicaban en el año 2018 en el medio austriaco Wiener Zeitung.
Horna tiene de cantante a Tuomas Rytkönen, conocido como Spellgoth, quien, además, toca el teclado en el grupo Peste Noire, banda de black metal nazi francesa característica por propagar el supremacismo blanco y perteneciente también al mundo del NSBM. El fundador de esta banda, La Sale Famine de Valfunde (La Sucia Hambre de Valfunde), o, también conocido como Famine, ha hecho comentarios antisemitas en entrevistas, y su demo del año 2001 se llamó "Aryan Supremacy", lanzándose sus álbumes en sellos del NSBM. En uno de sus discos podemos comprobar como el líder y cantante de Peste Noire hace exhibición del llamado “blackface”, donde aparece con una capucha del Ku Klux Klan mientras sostiene una soga alrededor de otro hombre (también el cantante) que tiene la cara pintada de negro. Esta banda, además, pide “un puro genocidio” en sus letras.

Desde Wiener Zeitung explicaban, en el año 2018, que el cantante de Horna “dirige un proyecto de metal industrial con un amigo. Este último felicita abiertamente a Adolf Hitler por su cumpleaños y se fotografía delante de banderas con la esvástica. Mynni L., segundo guitarrista de Horna, se gusta en las redes sociales con camisetas de bandas neonazis de black metal y publica fotos de ellas con el comentario ‘Fuck Antifa”.
Otra de las polémicas bandas anunciadas en el festival, Sargeist, fue creada por el actual miembro de Horna, Shatraug, el cual, como ya hemos detallado anteriormente, tiene fuertes vínculos con el mundo del NSBM. Sargeist actuó en julio del 2023 en el festival ‘Eternal Hate’ en la República Checa, junto a bandas abiertamente nazis como Krematorium, Wehrhammer o Graveland.
Como vemos, y a pesar de que estos grupos intenten aparentar de cara a cierta prensa que no tienen nada que ver con el nazismo, sus vínculos son evidentes.
“Lo que no queremos es fascismo en el rock”
Tras el anuncio del Black Templar Extreme Metal Fest de Monzón, desde la Asociación Rock Contra el Fascismo emitieron un comunicado alertando a todas las personas asistentes y participantes sobre esta situación. “Nuestro objetivo no es boicotear el festival, sino garantizar que la información esté disponible para que todos puedan tomar decisiones conscientes. Si la presencia de estas bandas supone un delito de odio, confiamos que las autoridades pertinentes actuarán en consecuencia”, explicaban en el comunicado.
Posteriormente, Rock Contra el Fascismo hizo un nuevo comunicado titulado ‘Siempre a favor del diálogo’ en donde explicaban que apostaban siempre por el dialogo y retiraban el anterior comunicado. “Nos han contactado desde la organización del festival para pedirnos por favor que retiremos dicho comunicado y que desde la organización se comprometen a contactar con las dos bandas que en él mencionábamos (Acherontas y Horna) para que emitan un comunicado desligándose de la ideología nazi. Nos piden dos semanas para ello”, explicaba Rock contra el Fascismo en su nuevo comunicado.
Continuaban afirmando que “lejos de querer perjudicar a nadie”, su intención es potenciar el rock y “ello pasa por ser implacable con la desaparición del fascismo de él”. “Desde esa buena voluntad damos un voto de confianza al festival, retiramos el comunicado y esperamos que cumplan lo pactado y que todo el mundo pueda disfrutar de un gran festival donde no haya ninguna proclama contra los derechos humanos, como siempre debió ser el rock. ¡Qué sea rock! ¡Siempre antifascistas!”, concluía este segundo comunicado.
El 9 de julio, Rock contra el Fascismo, escribía el tercer y último comunicado sobre este festival, en el que explicaban que habían recibido los comunicados de las bandas Acherontas y Horna, “en las que aseguran que no emitirán ninguna proclama a favor del nazismo ni realizarán ningún gesto de apoyo a dicha ideología”. Por ello, afirmaban que desde la asociación ya no tienen “nada que decir respecto al festival” y agradecían “el esfuerzo extra que ha hecho y hará la organización para garantizar la paz, la convivencia y el respeto a los derechos humanos en dicho festival”.
Añadían también que “todo esto podría haberse evitado si, desde la primera vez que se produjo el más mínimo coqueteo del rock con el nazismo y el fascismo, la comunidad rockera hubiera sido inflexible atendiendo a los propios principios del rock que, desde luego, no nació para difundir una ideología que atenta contra los derechos humanos”.
El comunicado finalizaba afirmando que “a pesar de los insultos y las amenazas a esta asociación o sus cabezas visibles (que, en realidad solo exponen la opinión de más de 1.300 bandas firmantes y un centenar de socias y socios a título individual) seguiremos implacables informando de cada comportamiento fascista que se produzca en el rock hasta erradicarlo de él y continuaremos después la lucha hasta erradicarlo de la faz de la tierra”.
Desde AraInfo hablamos con la asociación Rock Contra el Fascismo. Nos han explicado que como asociación habían votado pedirle a la organización un comunicado donde las bandas se desligaran de esas ideas. “Para bien o para mal, a unos les ha gustado más a otros menos, pero un comunicado han hecho”, explican.

“Nosotros hemos decidido que con eso nos vale”, apunta Rock Contra el Fascismo pero hacen hincapié en “el compromiso” de la organización de que “habrá vigilancia de que no haya simbología fascista ni se emitan proclamas, ni entradas con camisetas fascistas al festival y de que habrá un punto de vigilancia extra para la violencia”.
“Si ahora nos engañan (en referencia a la organización), habrá un claro incumplimiento y no nos temblará el pulso”, remarcan con contundencia. “A mucha gente le gustaría que diéramos la imagen de censores, pero nosotros no somos censores ni queremos aparecer como eso, lo que no queremos es fascismo en el rock", añaden.
La postura de la organización
Desde este medio también contactamos con la organización del festival, Pasión por el Ruido, para saber si finalmente las bandas vinculadas al NSBM acudirían. Desde la organización afirman que, como medio encargado de divulgar ese festival, son gente que está “en contra de todo este tipo de filosofías y pensamientos” y negaron que dichas bandas fueran nazis.
Desde la organización argumentan: “El problema del black metal es que es un estilo muy ambiguo, con mezcla de conceptos que puede traer a equívocos. Y ahí entran bandas como las que citas, que por su estilo sí han estado en contacto con bandas que pueden tener esta filosofía. Algo que ha pasado con el 90% de las bandas del estilo. Pero ellos son bandas que no tienen nada que ver con esto”.
Sin embargo, dentro del black metal, o del metal extremo, existen multitud de corrientes de pensamiento, desde el ocultismo, al paganismo, o aquellas que se alejan de estos temas más filosóficos, y se centran en lo puramente musical. En muchas ocasiones, se ha confundido la defensa de estas corrientes ocultistas con la defensa de postulados neonazis y racistas, y ello ha perjudicado a algunas bandas de black metal que nada tenían que ver con el nazismo. Por lo comentado al comienzo del artículo, no es el caso de Acherontas y de Horna.
Desde Pasión por el Ruido también informan que va a haber un punto violeta en el festival de Monzón, y que se va a vigilar para que no haya ningún tipo de exaltación fascista en el evento, pues la mayoría de las bandas que van a actuar no son sospechosas de tener ningún tipo de relación con el nazismo. Insisten en su compromiso con la asociación Rock Contra el Fascismo. Al ser posible que al festival se acerquen seguidores de las tendencias de ultraderecha dentro del black metal, por ello, hacen hincapié en que estarán vigilantes para “controlar simbología” que pueda aparecer, camisetas, gestos y proclamas nazis y racistas que inciten al odio. Llaman al respeto y a la convivencia dentro del festival Black Templar, y de Monzón.
No obstante, desde AraInfo insistimos, de nuevo, en la vinculación de dichas bandas con el nazismo, poniendo de ejemplo que la banda Acherontas anteriormente se llamaba Stutthof, nombre de un campo de exterminio nazi ubicado en Polonia y en homenaje a dicho campo. Esta fue su contestación literal: “Sí. Esa banda es anterior, y, además, como dicen bien en su biografía, era otra banda con otros miembros que coincidió no siendo él de esas tendencias. Lemmy de Motörhead, o los miembros de Sepultura llevaban esvásticas, hacían saludos nazis y no se les metió nunca en ese saco. Es algo que cuando tienes 15 años no eres conscientes de lo que haces. Esa banda que nombras por la parte de Acherontas fue así, coincidió con gente que sí tenía esas tendencias”.
No obstante, el propio Lemmy Kilmister, líder de Motörhead, siempre se posicionó públicamente en contra del racismo y del nazismo, se definió políticamente como anarquista, y su acercamiento al nazismo se limitó al coleccionismo de objetos históricos de la II Guerra Mundial. Por otro lado, los hermanos Cavalera, de Sepultura, se retractaron en multitud de ocasiones de haber aparecido una vez con una camiseta con la esvástica, achacando la cuestión a querer imitar, por “estupidez juvenil”, la estética punk que varios años antes popularizó Sex Pistols.
Patrocinio del Ayuntamiento de Monzón
Igualmente, desde AraInfo se ha puesto en conocimiento del Ayuntamiento de Monzón, al mando del PP, la vinculación de las bandas Acherontas y Horna con el nazismo y se le preguntó si, tal y como nos han trasladado diversas fuentes, eran conocedores de que se va a celebrar en esta localidad aragonesa un festival con estas bandas y en cuyo cartel figura el logotipo del consistorio. Se le preguntó al Ayuntamiento también acerca de su posición al respecto. En ningún momento hemos obtenido respuesta.

Denuncias al festival y una llamada al antifascismo
Estos conciertos nazis también están siendo denunciados por todo tipo de organizaciones antifascistas que no quieren que el rock se infeste de la apología nazi y así lo están haciendo saber. Como, por ejemplo, Linares Comunista, quien emitía un comunicado denunciando que tanto la banda Horna como Acherontas están enmarcadas en el NSBM y afirman que no basta con el comunicado que publicaron desde la organización.
“Con una trayectoria conocida por participar de forma activa en el movimiento nacionalsocialista internacional. Rock Contra el Fascismo eliminó el comunicado inicial tras contactar con la organización de mentado festival y este comprometerse a hablar con las bandas para que lancen un comunicado desvinculándose de actitudes racistas. Pero para nosotras no basta, no nos basta con palabrería barata cuando conocemos de buena tinta los vínculos de estas bandas con movimientos nazis y su participación en festivales nacionalsocialistas”, explicaban en el comunicado.
En el comunicado también hacían un llamamiento al movimiento antifascista “para evitar que estas bandas participen en ningún acto en el Estado español” y afirmaban que la organización del festival son “cómplices, puesto que entendemos que con el fascismo no existe diálogo posible. Conocemos muy bien su discurso victimista cuando son descubiertos, conocemos su proceder”.
“No podemos guardar silencio ante la complicidad y el colaboracionismo mientras seguimos llorando a nuestros camaradas asesinados a manos de los nazis, a nuestros abuelos y abuelas que siguen en las cunetas. Por qué el silencio es complicidad, ¡ACTUEMOS!”, añadía el texto de Linares Comunista. El comunicado finalizaba solicitando al Ayuntamiento de Monzón y a todas las autoridades competentes “que eviten a toda costa que el mensaje racista y de odio que promulgan esas dos bandas pueda difundirse en su población”.



