Han pasado 87 años desde la victoria del Frente Popular en las elecciones del 16 de febrero de 1936. Aquella coalición de partidos progresistas logró unir a formaciones muy diferentes que tenían soluciones distintas para los mismos problemas, pero poseían una estrategia electoral unitaria que los llevó a la victoria frente a una derecha reaccionaria que estaba muy influenciada por el auge de los totalitarismos europeos de la primera mitad del siglo XX.
La Europa del año 1936 daba vértigo y la sociedad de los países órbita de España se decantaba hacia soluciones cada vez más autoritarias. En Italia, Mussolini y el fascismo se encontraban en el poder desde el año 1922, ejerciendo la violencia desde su marcha sobre Roma el 27 de octubre. En Alemania, Hitler había vencido en las elecciones de 1933 con el respaldo de más de 17 millones de alemanes y gozaba de plenos poderes para extender sus ideas de odio. En Reino Unido y Francia, países que habían sido permisivos con el nazismo y el fascismo, tenían en el poder a los conservadores del Partido Conservador y a los progresistas del Frente Popular francés de Léon Blum. Y en Portugal, Salazar acumulaba poderes desde su ascenso a primer ministro en 1932.
En la España de 1936 había un régimen democrático desde el 14 de abril y 9 de diciembre de 1931, días de la proclamación de la II República Española y la aprobación de la Constitución de 1931. La situación política fue estable los primeros años y el primer gobierno constitucional de Azaña (diciembre de 1931- septiembre 1933) duró casi dos años hasta la pérdida de poder en favor de la derecha en 1933, en las que comenzó una etapa de inestabilidad en la que hubo una decena de gobiernos, con 5 presidentes y casi 60 ministros (septiembre de 1933- diciembre de 1935). Después llegaría la victoria del Frente Popular con el apoyo de casi 4,5 millones de votos.
Para obtener una victoria de tal calibre en una Europa como la que he descrito, el Frente Popular mostró unidad y se rodeó de personalidades republicanas moderadas en muchas ocasiones. Como ejemplo evidente en la ciudad de Zaragoza, circunscripción en la que se elegían 4 diputados, la coalición izquierdista consiguió 3 diputados que no eran grandes revolucionarios ni predicaban discursos duros que pudieran ser tratados por la prensa negativamente. No eran analfabetos y habían nacido en familias acomodadas. Frecuentaban la calle, eran conocidos y ejercían profesiones liberales. Benito Pabón (Partido Sindicalista) era abogado, Eduardo Castillo (PSOE) era un popular farmacéutico y Mariano Joven (Izquierda Republicana) era masón y un estudioso del magisterio.
La Europa de 2023 es una advertencia. La extrema derecha ya se encuentra en el poder en Italia, Polonia y Hungría y su intención de voto en los países más importantes de Europa es preocupante, en Alemania las encuestas les sitúan cerca del 20%, en Francia, la candidata ultraderechista, obtuvo en las elecciones de 2022 13,3 millones de votos. En otros países como Austria las encuestas les sitúan con más del 25% y en los países nórdicos alcanzan el 20%. En Portugal llegan al 12% y en España cuentan con el 12-15% de apoyos con una derecha que no duda en darles poder allí donde lo piden. Los últimos casos son Castilla y León y la Comunidad Valenciana, y se extenderán a todos los lugares en donde el Partido Popular tenga mayoría absoluta con la extrema derecha. La extrema derecha siempre se impone con una derecha cómplice.
Estas fuerzas de extrema derecha no tienen los mismos postulados y objetivos que el nazismo y el fascismo del periodo de entreguerras pero sí tienen puntos en común como la persecución de las minorías, la exclusión del contrario, el racismo, la xenofobia y el machismo. Tampoco sus líderes son criminales pero al igual que sus predecesores ideológicos transmiten a la población soluciones fáciles a problemas de una complejidad extraordinaria.
Para poder parar toda esta oleada reaccionaria es importante mostrar unidad de las fuerzas democráticas, rodearse de personas comprometidas con los valores ético-políticos de la democracia, mostrar la realidad mediante datos y fuentes fiables y hablar de certezas en un mundo que parece estar perdiendo la esperanza.
Yolanda Díaz ha conseguido unir a diferentes partidos políticos en torno a Sumar y se ha rodeado de personas públicas, conocidas y pragmáticas. En Zaragoza liderará la plataforma de cara a las elecciones del 23 de julio Jorge Pueyo, de 28 años, joven, comprometido, prometedor y conocido. Y recalco lo de joven porque la juventud somos el motor esencial para frenar ese avance de las posiciones antidemocráticas. Juventud representada en personas como Octavio Paz que con 22 años escribió: Detened el terror y las mazmorras para que crezca, joven, en España la vida verdadera, la sangre jubilosa, la ternura feroz del mundo libre.
A ganar el país, mucha suerte.

