El presupuesto sanitario per cápita en Aragón en el año 2010 fue de 1.419 euros. El del año 2015 se rebajó a 1.198 euros. Y aunque las cifras para este presente año se han visto incrementadas, 1.271 euros, desde la ADSPA se reconoce, “todavía seguimos por debajo de esta media nacional que son 1.305 euros, y muy por debajo de lo presupuestado en 2010”.
Se observa un giro en la tendencia debido al cambio de gobierno en el ejecutivo aragonés pero indican, “lamentamos las recientes declaraciones de nuestro consejero de Sanidad que apuntan a recuperar únicamente la mitad de lo que se ha recortado en esta materia”, y continúan, “todo esto nos parece insuficiente ya que las posibilidades de regeneración del sistema van a verse muy limitadas”.
“Por otra parte”, afirman desde ADSPA, “nos posicionamos en contra de que parte de este presupuesto se derive hacia intervenciones privadas, cuando lo que procede es aprovechar al máximo los recursos públicos y revertir los recortes de personal sanitario”.
Paralelamente a estas declaraciones también señalan una serie de problemas a resolver. “La masificación de servicios, las listas de espera y los colapsos en urgencias están restando legitimidad al sistema sanitario público en beneficio de la sanidad privada”.
No obstante, desde la ADSPA hacen un llamamiento a la administración sanitaria a tener una actitud política "más firme" para "solucionar esas carencias", y a las organizaciones que "luchamos por una sanidad pública más eficaz y eficiente a estar vigilantes y activas en su defensa”.





