Al filo de la medianoche del 8 de marzo, en la plaza de España de Zaragoza, tuvo lugar un acto que pretende ser el punto de partida del paro internacional de mujeres en la ciudad.
En la concentración, que comenzó a las 23.30 horas del pasado 7 de marzo y finalizó a las 00.30 del 8 de marzo, se volvió a recordar “una vez más que nos siguen matando”, lamentan desde la Coordinadora de Organizaciones Feministas (COF) de Zaragoza.
Tras realizar lectura de poesías, se encendieron antorchas por las mujeres asesinadas por violencia machista en el Estado español en lo que llevamos de año, pronunciando su nombre ante el público asistente. “Porque aunque ellas ya no tienen voz, nosotras sí, y no dudaremos en seguir alzándola por ellas, por nosotras, por todas”, recuerdan. “¡Porque nos están matando!”, añaden. El final de la concentración finalizó al grito de: “Ni una menos, nos queremos vivas”.
De igual manera en la plaza del Torico de Teruel, la Coordinadora de Organizaciones Feministas (COF) de Teruel, convocó un paro de 23.30 a 00.30 horas con el que se sumaron para reivindicar la igualdad entre hombres y mujeres, y la lucha contra la violencia machista.
El objetivo de este paro a nivel mundial es poner de manifiesto que si las mujeres paran la sociedad se bloquea, así como mostrar el hartazgo ante los feminicidios, “nos siguen matando, y lo que debería ser una cuestión de Estado sigue sin ser considerada una forma de terrorismo, aunque realmente lo es”.
Como objetivos más inmediatos recogidos en la convocatoria de huelga destacan los siguientes: Poner fin de la desigualdad laboral con la supresión de la brecha salarial, del techo de cristal para promocionar y de la desigualdad en las pensiones; la promoción de la conciliación de la vida familiar y personal; la lucha efectiva contra las situaciones de acoso sexual en el ámbito laboral, la precariedad laboral y la alta tasa de contratos con jornadas parciales y de corta duración entre las mujeres; la desaparición de la discriminación en el acceso al empleo y la disminución de la tasa de paro de las mujeres; y para finalizar, que la violencia hacia las mujeres sea considerada una cuestión de Estado, para erradicar de un modo efectivo las diferentes formas de violencia hacia las mujeres.


