Un viaje de reconstrucción, no solo de un coche clásico olvidado, sino también de los recuerdos y la historia transgeneracional de una familia es la premisa del primer documental de la realizadora Clara García Bescós. Con Ariño como escenario, "Tarea pendiente" descifra claves del pasado y registra huellas que, de otro modo, caerían en el olvido. La localidad turolense acogerá su preestreno este sábado, 20 de septiembre, a las 17:00 en la Casa de Cultura.
La historia central gira en torno a Ernesto —padre de Clara—, un hombre recién jubilado que decide emprender el ambicioso proyecto de reparar el Biscúter que perteneció a su familia. Para ello, involucra a su prima Pili, hija de Aurelio, el primer propietario de este singular automóvil. Juntos visitan Ariño, municipio de la comarca aragonesa de Andorra-Sierra de Arcos, donde el coche espera en un garaje, para iniciar este viaje de restauración que se convierte, inesperadamente, en una profunda exploración de los recuerdos de su infancia y de la herencia familiar.
¿Conocemos nuestro árbol genealógico? ¿Cómo podemos acercarnos a él y a las historias que se esconden tras sus miembros? Son algunas de las preguntas que la zaragozana afincada en Arguis (Plana de Uesca) Clara García Bescós explora en su primer documental y tercer trabajo como directora y guionista. Para la realizadora, “este corto es una excusa para indagar en aquellos
que irremediablemente nos preceden y quizás descubrir las piezas que nos unen, el hilo que nos conecta generación tras generación”.
“Olvidar es dejar algo morir”

El Biscúter fue un microcoche fabricado en el Estado espñaol entre 1953 y comienzos de los años sesenta. Su diseño procedía de Francia, pero allí no despertó interés, mientras que en la España de posguerra encontró un terreno fértil. El Biscúter se caracterizó por su sencillez: un motor monocilíndrico de dos tiempos, carrocería ligera y prestaciones básicas. Durante algunos años fue un coche muy popular, pero la creación de SEAT marcó el inicio de su declive. La mayoría de los 12.000 Biscúter fabricados fueron desguazados, por lo que hoy son piezas de coleccionista que simbolizan una etapa de precariedad y creatividad en la historia de la automoción española.
Un personaje clave en esta historia es Aurelio Gea, el tío de Ernesto y padre de Pili. Oriundo de Ariño, Aurelio fue un virtuoso carpintero que trabajó en las minas de carbón de la zona y fue conocido en el pueblo por sus numerosos inventos. Su vida estuvo marcada por la Guerra de 1936, luchando del lado republicano y siendo apresado al finalizar el conflicto. Cuando adquirió su Biscúter, lo transformó con varias modificaciones, siendo considerado por los mecánicos actuales como un "genio" por sus ideas y su ejecución para mejorar el vehículo.
Tanto la historia del Biscúter como la figura de Aurelio muestran que los objetos y las personas conservan huellas que no deben borrarse. A partir de esta idea, el proyecto reivindica la premisa de que “olvidar es dejar morir algo”. En palabras de su directora, “este documental es una declaración de intenciones para que las historias familiares permanezcan vivas, resuciten para ser escuchadas y sentidas”. Al devolver la vida a este vehículo, Clara García Bescós inmortaliza los recuerdos, evita que desaparezcan bajo el óxido y el polvo y, quizás, comprende un poco mejor de dónde venimos y, por tanto, quiénes somos.
El estreno oficial del documental "Tarea pendiente" tendrá lugar el 28 de septiembre en la prestigiosa Muestra de Cine Realizado por Mujeres de Uesca.





