La detección precoz del cáncer de mama sigue siendo fundamental para la aplicación de tratamientos más eficaces y menos agresivos, consiguiendo así mejorar el pronóstico, aumentar significativamente la tasa de supervivencia y la calidad de vida de las mujeres con cáncer de mama. Este es el mensaje que el viernes lanzó la celebración institucional organizada por AMAC-GEMA en la plaza del Pilar de Zaragoza.
El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en las mujeres en todo el planeta. Así, en el Registro Hospitalario de Tumores (RHT) de Aragón se registran una media de 5.000 cánceres al año. En el 2018, el segundo cáncer más frecuente en todos los géneros fue el de mama, con el 17% de los casos (solo le supera el colorrectal, con el 19%).
Programa de cribado
La participación en los programas de cribado es fundamental en la detección precoz de estos tumores. En Aragón este programa se inició en diciembre de 1996 y actualmente va dirigido a mujeres de entre 50 y 69 años, a las que se realiza una mamografía cada dos años.
Desde el inicio del mismo, en diciembre de 1996, hasta la actualidad se han emitido 1.120.593 citaciones para la realización de la prueba de cribado, se han realizado 801.683 mamografías y se han detectado, hasta el cierre de 2017, 2.766 casos de cáncer, la mayoría en estadios precoces.
Durante el año 2018, el número de mujeres citadas en el programa ha sido de 71.613 (11.470 en el norte de Aragón, 7.850 en el sur y 52.293 en el centro del territorio), realizándose 55.291 exploraciones. La participación global es del 77,2%, si bien destaca la elevada participación de las mujeres del sur de Aragón, con un 86%, frente al 81% de las altoaragonesas y el 75% de las que viven en el Valle del Ebro. En todos los casos, no obstante, se supera la referencia del 70% establecida en la European guidelines for quality assurance in breast cancer screening and diagnosis para producir un impacto en la reducción de la mortalidad en la población.
Del total de exploraciones, el 4,4% (2.454 mujeres) ha requerido alguna prueba de imagen adicional, cifra que ha ido disminuyendo desde el inicio del programa hasta la actualidad, lo que traduce una mejora de calidad del programa y una significativa reducción en los efectos adversos producidos por resultados falso-positivos. La tasa de detección de cáncer se sitúa en 4,2 cánceres por 1000 mujeres exploradas, cifras que están dentro de lo esperado.
Aparatos renovados
Cabe recordar que durante la pasada legislatura se renovaron los aparatos de cribado, con una inversión de 5,4 millones de euros. Los nuevos equipos han mejorado notablemente el diagnóstico de esta patología, ya que la resolución de la imagen es mucho mayor, lo que permite detectar lesiones de pequeño tamaño y diferenciar entre diferentes tipos de calcificaciones.
Esta tecnología permite también reducir la dosis de radiación a una tercera parte respecto a los anteriores mamógrafos. Además, redundan también en una mayor comodidad para las mujeres que se tienen que realizar esta prueba, dado que permite realizarla con más rapidez, el aparato es más ergonómico y se disminuye notablemente la presión que es necesario ejercer sobre la mama.
Estas mejoras se complementan también con la adquisición de tres nuevos aceleradores lineales, dos de ellos ya instalados. Y se ha implantado la radioterapia intraoperatoria en los hospitales de Teruel, Alcanyiz, Uesca y Balbastro, facilitando que las afectadas por esta patología reciban el tratamiento en la misma operación, evitando desplazamientos innecesarios a las pacientes.


