La Justicia saudí absolvió este lunes a los principales procesados por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, entre ellos Saud al Qahtani, asesor personal del príncipe Mohamed bin Salman, en una sentencia que condena a cinco personas a la pena capital y que cierra en falso en primera instancia este escabroso crimen.
Poco más de un año después de que Khashoggi fuera asesinado en el consulado saudí en Estambul y de que su cuerpo -aún no encontrado- desapareciera, la Fiscalía General saudí anunció este lunes el veredicto, que considera que el crimen no fue premeditado sino accidental.
Las autoridades saudíes negaron inicialmente la muerte, después dijeron que había sido accidental y luego admitieron que fue premeditada y que el cadáver fue incluso troceado, pero que el príncipe heredero no estaba al tanto.
Este lunes un juez volvió a la casilla de la versión del crimen casual argumentando que los acusados y la víctima no estaban "enemistados", en un fallo que, en lo que ha sido publicado, no indaga en el paradero del cadáver ni ventila responsabilidades del Estado, pese a cometerse en un consulado.
No es la línea más controvertida de una sentencia que, según informó este lunes el portavoz de la Fiscalía General saudí, Shalaan al Shalaan, exonera a Saud al Qahtani, asesor de Bin Salman, y al subdirector de los servicios secretos saudíes, Ahmed Asiri, las dos principales figuras procesadas.
El tribunal no vio pruebas suficientes ni contra ellos ni contra el cónsul saudí en Estambul, Mohamed Al Otaibi, cuyo despacho ofició de matadero para un crimen que cuenta con todos los elementos para el guion de una película de serie B.
"El Tribunal de Sanciones (...) condenó a muerte a cinco personas como castigo por complicidad y participación en el asesinato de Khashoggi", indicó Al Shalaan, sin dar nombres, como ha venido siendo habitual.
Tampoco desveló las identidades de otros tres condenados a penas que en su totalidad suman 24 años por encubrimiento, ni las sanciones individuales.
Una sentencia vista como una farsa
Las reacciones no se han hecho esperar y en su mayoría consideran que el proceso judicial ha sido una farsa.
"Los ejecutores son culpables, condenados a muerte. Los autores intelectuales no solo se van libres, apenas han sido tocados por la investigación y el juicio. Esto es la antítesis de Justicia, esto es una farsa", denunció en Twitter la relatora especial de la ONU para las Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard.
Callamard, que encabezó una investigación de seis meses sobre el caso que concluyó en junio responsabilizando a Bin Salman por el crimen, indicó que los "acusados han declarado repetidamente que ellos obedecían órdenes".
Además, recordó que el fiscal general saudí afirmó en noviembre del año pasado que Al Qahtani había pedido el secuestro de Jamal Khashoggi por motivos de seguridad nacional.
Añadió que, según sus fuentes, "el fiscal había alegado que el asesinato de Khashoggi había sido premeditado. El príncipe heredero había defendido que fue un accidente, en contra de las pruebas. Adivinen a quién hizo caso el juez".
El director de la organización de derechos humanos saudí ALQST, Yahia Assiri, rechazó la sentencia y pidió "un juicio internacional" para el caso.
La sentencia "es una operación de encubrimiento que no hace justicia a Jamal Khashoggi"
Por su parte, Lynn Maalouf, directora de investigación de Amnistía Internacional sobre Oriente Medio, ha declarado que dicha sentencia "es una operación de encubrimiento que no hace justicia a Jamal Khashoggi y sus seres queridos ni revela la verdad. El juicio se ha celebrado a puerta cerrada, sin público ni observadores independientes, y no se dispone de información sobre cómo se llevó a cabo la investigación".
"Los tribunales saudíes niegan sistemáticamente el acceso de las personas procesadas a un abogado e imponen la pena de muerte en juicios manifiestamente injustos. Dada la falta de transparencia de las autoridades saudíes, y ante la inexistencia de un poder judicial independiente, la única forma de hacer justicia Jamal Khashoggi es mediante una investigación internacional, independiente e imparcial", ha aseverado Maalouf.
"Pedimos un juicio internacional, y no saudí, porque consideramos que Mohamed bin Salman está implicado en el crimen y la Justicia saudí no es independiente", dijo el director de la ONG, con sede en Londres.





