La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) ha trasladado al Ayuntamiento de Zaragoza y a la Diputación General de Aragón que se trata “de un inmueble de dos plantas con cubierta a cuatro aguas que forma un volumen compacto".
"Aunque de composición sencilla, posee una evidente voluntad de prestancia y una elegante combinación de elementos constructivos y decorativos. Las ventanas, grandes en las fachadas longitudinales y más estrechas en las laterales, están cercadas por una moldura coronada por un remarque de ladrillo a sardinel, dispuesto a modo de arco recto. Las esquinas de la casa están también reforzadas por pilastras de ladrillo y, como elementos horizontales, destacan la línea de imposta con decoración cerámica azul y blanca entre hiladas de ladrillo, que marca la separación de ambas plantas, y el cornisamento, con hermoso y sencillo alero de ménsulas de ladrillo", añade Apudepa.
Según apunta la Asociación, "por sus características, y a falta de un estudio bibliográfico y documental suficiente, la casa parece obra de comienzos del siglo XX, tal vez de la segunda década". "Sin duda, es un elemento de interés no únicamente por su valor arquitectónico, sino también como inmueble representativo de una de las más importantes y antiguas industrias zaragozanas. En relación con el urbanismo de la zona, se trata de un edificio importante de la memoria industrial de Montañana y un componente de la identidad del barrio”, subrayan.
En este sentido, Apudepa considera que "sería imperdonable que Zaragoza perdiese nuevamente uno de los elementos importantes de su patrimonio industrial".




