
Ante esta situación, APUDEPA no puede más que deplorar el cinismo del ministro y constatar que, tras la constitución del nuevo Gobierno del Partido Popular no ha cambiado nada en el desprecio de las instituciones centrales hacia Aragón, al menos en materia de patrimonio cultural. Esta actitud puede ser la fuente de conflictos territoriales y de una creciente fractura política. La Asociación considera que, ante este trato insultante, la presidenta de la Diputación General, del mismo color político, debe solicitar de inmediato una entrevista con el presidente del Gobierno y con el ministro de Cultura para exigir que, al tratarse de bienes que conciernen a un Monumento Nacional y en disputa por dos Comunidades Autónomas, se haga con la propiedad ejerciendo el derecho de retracto, para que vuelvan al sitio original en el que obtienen su máximo valor cultural y social.




