El Movimiento ciudadano Teruel Existe, y gracias a él Aragón en su conjunto, estuvo en primera línea de la masiva manifestación celebrada este pasado fin de semana en Madrid en la que participaron decenas de miles personas bajo el lema “Salvemos al mundo rural agredido”. La protesta recorrió Madrid, desde la plaza de Carlos V, en el barrio de Atocha, hasta llegar a Cibeles, donde tuvo lugar la lectura del manifiesto, cuya redacción final ha sido obra del escritor aragonés, turolense para más señas, Javier Sierra. Él mismo dio lectura a una parte de ese manifiesto, que contó también con las voces del científico del CSIC Fernando Valladares y Rosa Arranz, agricultora y activista en el medio rural.
Decenas de miles de personas de unos 500 colectivos llegados de diversos puntos del Estado español desfilaban por las calles céntricas de su capital coreando mensajes reivindicativos entre los que podía escucharse el lema central de la protesta: “Salvemos al mundo rural agredido”. El Movimiento ciudadano Teruel Existe fletó autobuses desde dos rutas centralizadas en Teruel y Alcañiz para recoger a manifestantes de todo el sur de nuestro país.
“Con esta manifestación los habitantes de la España vaciada, que representa más del 70% del territorio, han vuelto a salir a las calles en Madrid para alzar la voz y exigir al Estado que actúe a favor del reequilibrio territorial y en la lucha contra la despoblación, recordando la histórica manifestación del 31 de marzo de 2019, y denunciando que la situación del mundo rural ha empeorado”, recalcan desde las entidades convocantes.

Por su parte, Amado Goded, uno de los portavoces del Movimiento ciudadano Teruel Existe, explicaba las razones de esta nueva protesta, señalando que “venimos porque es imprescindible, no podemos quedarnos sin seguir revindicando que existimos, todo el mundo rural existe, y además es absolutamente imprescindible para que funcione esta sociedad que nos hemos dado: las ciudades sin ese mundo rural estarían completamente desabastecidas y desasistidas, y a la vez deben entender que tenemos unas necesidades cuya atención que estamos perdiendo día a día, una de las más crueles es la sanidad”. Y denunciaba también que “nos estamos viendo absolutamente invadidos por proyectos que únicamente buscan un ánimo de lucro, que darán un servicio de energía, pero no debe ser a costa del territorio en el que se implantan. Es imprescindible que vengamos a contarlo”, remachaba.
Asimismo, el portavoz de Teruel Existe en las Cortes de Aragón, Tomás Guitarte, señalaba que “si hace unos años vinimos a denunciar el abandono al que estaban destinados muchos territorios, en concreto la provincia de Teruel y el Aragón despoblado, hoy volvemos para denunciar que eso no solo no se ha resuelto sino que estos territorios estás siendo convertidos en territorios de sacrificio para el desarrollo de actividades que no aportan desarrollo al territorio y nos están convirtiendo en el patio trasero de las ciudades. No podemos seguir con una sanidad precaria, ni estructuras deficitarias. No nos dan los mismos derechos que al resto de los ciudadanos y eso es lo que reivindicamos”, subrayaba. Guitarte también tuvo tiempo de charrar con el ex alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve (Zaragoza en Común), que acudió a la manifestación en apoyo de las reivindicaciones del Aragón vaciado.

Beatriz Martín, vicepresidenta de la Diputación de Teruel y diputada por Teruel Existe, dejaba claro que “’the future is rural, el futuro es rural, y el mundo rural debe reclamar lo que le corresponde, no ser un lugar expoliado si no que se le tenga en cuenta dándole el valor que se merece y no para que las empresas lo expolien y no nos dejen nada”. Martín citaba los servicios más demandados por las entidades convocantes, como “Guardia Civil, transportes, sanidad, sanidad, comunicaciones, que son servicios básicos que todo el mundo tiene y que el medio rural debería tener también para poder vivir allí”.
Ernesto Romeo, miembro de la coordinadora ‘Salvemos el Mundo Rural’ y del Movimiento ciudadano Teruel Existe se refería a la manifestación como la manera de “unirse toda la gente que quiere salvar el mundo rural”. Y denunciaba “la pérdida de servicios y el abandono de los pueblos ¿y para qué?: para de sacrificarlos”. Y añadía que “los fondos de inversión y empresas que reciben subvenciones de los fondos europeos, que vienen de los propios ciudadanos y sobre las que no está habiendo un control ni por parte del Estado ni de las comunidades autónomas”, calificando “la masiva implantación de macro-renovables como la mayor agresión sufrida por el medio rural. Esto no es una transición justa ni ecológica”, alertaba, indicando que “es muy importante que sigamos manteniendo nuestra lucha porque el que no esta en el medio rural no lo ve. No queremos enfrentamientos, queremos soluciones, y que el mundo urbano sea consciente de que el medio rural también es suyo y necesita estar vivo”, reiteraba.
Por su parte, el diputado de Teruel Existe en las Cortes de Aragón y alcalde de la localidad de Utrillas -Cuencas Mineras-, Joaquín Moreno, recordaba las reivindicaciones pendientes como que “se ordene el territorio, y que tengamos servicios, no solo las industrias extensivas. No entendemos esta política que no piensa en los que vivimos en el territorio, como se acaba de ver en los incendios forestales. No hay ninguna buena noticia para el medio rural y todo esta pensado para vivir en las ciudades. Hay que pensar otro modelo de país, porque nosotros queremos vivir en nuestro territorio, e un territorio sostenible y que no agreda al medio ambiente”, remarcaba.

No han sido pocas las familias que han asistido al completo a la manifestación, algunas con niños y niñas, como la pequeña Vera, de Teruel que explicaba que “no es justo que las ciudades grandes tengan más cosas que las ciudades pequeñas no tengan”.
Con la llegada de los manifestantes a la plaza de Cibeles se procedió a leer el manifiesto, en el que se hizo un repaso a las principales agresiones a estos “territorios de sacrificio: macro renovables, plantas de biogás, macro granjas, factorías para fabricación de hidrógeno, minas, problemas de comunicación (ferrocarril y autobuses), agua, agricultura y ganadería y déficits en sanidad y educación”.
Tras la lectura del manifiesto “Salvemos al mundo rural agredido” en el escenario instalado en Cibeles, el acto concluyó con un inmenso “latido del mundo rural”, al ritmo de los tambores de Teruel y los aplausos acompasados de todas las personas asistentes.

