Una vez más una voz internacional denuncia la injusticia que supone que Joardi Cuixart, presidente de Òmnium Cultural, y Jordi Sànchez, presidente de la Assemblea Nacional Catalana, fueran encarcelados hace justo este martes un año y sigan aún en prisión; ahora en Lladoners tras pasar por Soto del Real.
Esta vez ha sido Fotis Filippou, director adjunto de Amnistía Internacional, quien a través de un comunicado oficial de la organización ha señalado que “no hay ninguna justificación” para mantenerlos en prisión preventiva y ha exigido su “inmediata” puesta en libertad.
Asimismo, Filippou ha añadido que “Amnistía Internacional considera que su detención continuada constituye una restricción desproporcionada de sus derechos de libertad de expresión y reunión política”.
El comunicado va más allá de esto. “Según la información de la que dispone Amnistía Internacional, las acusaciones contra los dos son infundadas y han de ser retiradas”, afirma el escrito.
La organización en defensa de los derechos humanos apunta que se “puede demostrar” que Sànchez y Cuixart instigaron a las y los manifestantes para detener el operativo policial de registro en la sede del departamento de Economía de la Generalitat. Sin embargo, para Amnistía, “acusarlos de delitos tan graves como rebelión o sedición y detenerlos durante un año es desproporcionado”.
La afirmación del colectivo contrasta con las pruebas aportadas por el documental “20-S” en las que se aprecia sin riesgo a equivocarse que en numerosos momentos Sànchez y Cuixart llamaron a la calma y a la desmovilización durante esa jornada.




