Álvaro Lafuente: "Lo que me engancha de la montaña es superarme"

En estos tiempos que vuelan, no es habitual encontrar a Álvaro Lafuente en competiciones de escalada, pero las 12 horas de Terradets -una carrera de fondo a lo largo de la pared de les Bagasses (Lleida)-, no es una prueba al uso. Sus 500 metros verticales, y el hecho de que uno de sus patrocinadores participe de la organización, le llevaron hasta allí con la suerte de volverse con una sudada victoria que compartió con su Jesús Ibarz. Pero no son los títulos lo que nos interesan, tampoco a él, si no acercarnos a una de los jóvenes más prometedores …

Foto: Jorge Millaruelo
Foto: Jorge Millaruelo
Álvaro Lafuente en la salida de "las 12h de Escalada de Terradets". Foto: Jorge Millaruelo

En estos tiempos que vuelan, no es habitual encontrar a Álvaro Lafuente en competiciones de escalada, pero las 12 horas de Terradets -una carrera de fondo a lo largo de la pared de les Bagasses (Lleida)-, no es una prueba al uso. Sus 500 metros verticales, y el hecho de que uno de sus patrocinadores participe de la organización, le llevaron hasta allí con la suerte de volverse con una sudada victoria que compartió con su Jesús Ibarz. Pero no son los títulos lo que nos interesan, tampoco a él, si no acercarnos a una de los jóvenes más prometedores de la montaña aragonesa.

Este chaval del barrio del Arrabal destacó desde muy jovencito, ganando campeonatos a nivel estatal y atrayendo la mirada de los más experimentados por su polivalencia y su motivación. Tal vez fuera estas ganas desbordantes las que le acercaron a algunos de los mejores escaladores que habitan estas tierras (como Jordi Tosas o Manu Córdova) con quienes ha aprendido no sólo a trepar, sino también a asumir los errores –y tiene algunos notorios de los que hablamos en la entrevista- y a afrontar los riesgos evidentes y sutiles de los deportes de montaña.

Ahora, con sus rastas al viento y una sonrisa casi infantil, “el niño” –como muchos de sus compañeros de cordada le llaman- encara una nueva fase en su vida en la que los estudios cobran un papel protagonista.

Acabas de empezar la Universidad, nada menos que la exigente carrera de Medicina. ¿Se acabó el subirse por las paredes?Toda mi vida he entendido la escalada como una liberación, una forma de salir de la ciudad para estar con los amigos en el monte. Ahora me toca centrarme en los estudios, pero sigo necesitando un lugar donde evadirme y probablemente será entre rocas.

¿Crees que podías haber intentado vivir de la montaña?
Realmente no. Una vez que entras en el circuito mediático es posible tener algunos ingresos con artículos, entrevistas, proyecciones… pero no te da para tener un sueldo. Tienes que ser de los mejores del mundo para poder vivir de esto; además, a mí me gusta lo que voy a estudiar.

En tus inicios no pocos pensaron que podrías hacer grandes resultados en lo que a competición se refiere.
La verdad que deportivamente me fue bien. Fui campeón de España, hice varios podios en otras pruebas importantes y fui al Campeonato del Mundo. Pero si te digo la verdad nunca me ha gustado competir en el rocódromo ¡y eso que empecé con 7 años!

Algo te llevarías también de la competición, ¿no?
Sí, está claro. Sobre todo mucha experiencia y constancia para el entrenamiento. Y también buenos momentos y un puñado de amigos.

Además tienes la suerte de haber escalado con algunos de tus ídolos. Serías la envidia de tus colegas…
Pues sí, pero lo importante es que tanto Manu Cordova como Jordi Tosas (y también Dani Moreno y Pelut últimamente) me han enseñado mucho no sólo a nivel técnico, sino también personal. Tengo muchas cosas que agradecer también a la gente que, como Jandro Madrid, me llevaron a escalar vías de largos cuando tenía 11 o 12 años. Son muchos las personas de las que me acuerdo en este sentido: Alex Puyo,  Madrid, Toño Lopez, Ramon y Juan Luis, Juan “el peque”...

Hay una frase del refranero que dice “por tus actos te conocerán”, aunque en tu caso tal vez fueron más sonados tus errores. ¿Recuerdas el rapapolvo que recibiste por falsear una fotografía?
Sí, tenía 14 años y no sé qué pensaba. Creo que fue la noticia más comentada en la web de la revista especializada de Desnivel. Una buena ostia de la que aprendí mucho, sobre todo a no mentir ni aparentar.

Imagino que en plena adolescencia sería un gran mazazo…
Entendí que lo que hice no estuvo bien, pero tampoco dejé que me machacara. Al final eres tú y las cosas que te vienen también se van.

Viste que estar en la palestra informativa tiene también sus desventajas. ¿Preferirías pasar más desapercibido?
En mi caso, mi único acuerdo con los patrocinadores es el de difundir mis actividades, algo que me gusta hacer. Me gusta compartir la información e imágenes de las vías que escalo en mi blog para otros puedan también intentarlo. No siento ninguna presión porque hago lo que me gusta.

¿Cómo vive tu familia tu pasión por estas actividades no exentas de riesgos?
Realmente fue mi padre quien me metió en esto. Él me llevaba a escalar, generalmente en top-rope, y me inscribió en una escuela de escalada. Ahora, primo la seguridad en todo lo que hago y creo que si algún día me pasa será por un agente externo como un alud o un desprendimiento, no por un error mio.

Siempre se ha dicho de ti que, en montaña, te mueves bien por todo tipo de terreno. Pero si tuvieras que elegir una actividad, ¿cuál sería?
La escalada de largos en autoprotección. Lo que más me gusta es llegar a una cima después de superar, por donde cada uno quiera, las dificultades que cada ruta exige. Lo que me engancha de la montaña es superarme, aunque algunas veces se pasa mal. También me gustan el alpinismo y la escalada en hielo, pero la deportiva la veo únicamente como una forma de entrenar.

Y este verano has probado las ascensiones en altura.
Sí, Toti Valés me llevó con el Centro de Tecnificación en Alpinismo de Cataluña (CTAC) a Perú. Han sido dos meses y medio en los que he podido ascender varios cincomiles -el Urus, el Alpamayo (5.947 m) y otros- y también un seismil, el Tocllaraju (6.034 m.). Además hemos bajado un barranco virgen durante 4 días y hemos realizado un increíble descenso en bicicleta desde los 4000 metros hasta el mar. Una gran experiencia aunque ahora mismo no pienso en subir a cotas más altas.

Para finalizar, ¿con qué rincón de Aragón te quedas para escalar?
Pues hay muchos sitios Ordesa, Riglos, Benasque y también Teruel. Hay muchos sitios en Aragón para disfrutar de la montaña y, al revés de lo que pasaba en Perú, mucha información de todos ellos.

Puedes ver una galería de imágenes de "Las 12h de Escalada de Terradets" en el siguiente enlace.

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