El paro registrado desciende en el mes de abril, contabilizándose 1.593 personas desempleadas menos, un 2,29% de decremento respecto al mes anterior, mientras la media en el Estado español desciende en 86.683 personas (-2,53%).
Los resultados respecto al mes de abril de 2017, a juicio de CCOO Aragón, “son positivos, con una disminución del paro de 5.408 personas que equivalen a un descenso del 7,36%, superior al de la media española que disminuyó el paro anual un 6,64%”.
Así, el número de personas desempleadas se sitúa en 68.114 aragoneses y aragonesas. Mientras, en el Estado español la cifra alcanza las 3.335.868 personas, disminuyendo el número de desempleadas en 237.168 personas respecto al año anterior.
La afiliación media a la Seguridad Social disminuye en términos mensuales y se sitúa, en Aragón, en 554.974 personas afiliadas, mientras que en el Estado español aumenta hasta las 18.678.461. La afiliación ha disminuido en 405 personas en Aragón, lo que supone un decremento del 0,07% respecto al mes de marzo. En términos anuales la afiliación aumenta en 14.167 personas, un 2,62%.
Por sectores de actividad económica, el desempleo disminuye en todos ellos. En agricultura, el descenso es de 369 personas (-8,26%); en industria hay 45 desempleadas menos (-0,58%); en construcción se registra un decremento del 5,41% (259 menos); en servicios 875 menos (-1,90%); y en el colectivo sin empleo anterior hay 45 personas desempleadas menos (-0,69%).
Por sexos, el desempleo desciende entre ambos sexos, si bien lo hace más entre los hombres. En abril hay 928 desempleados menos, lo que supone un decremento del 3,27%. Entre las mujeres el paro desciende un 1,61% (665 desempleadas menos). De las personas desempleadas, el 40,31% son hombres y el restante 59,69% mujeres.
En términos mensuales, el paro disminuye en Teruel y Zaragoza y aumenta en Uesca, donde se registran 32 personas desempleadas más (0,36%), en Teruel 158 menos (-2,67%) y en Zaragoza se contabilizan 1.467 personas menos (-2,67%). En términos anuales el paro disminuye en Zaragoza en 4.218 personas (-7,31%). En Uesca disminuye en términos anuales un 5,32% (499 menos) y en Teruel un 10,70% (691 menos).
Según edades, el paro disminuye entre los y las menores de 25 años en 277 personas (-4,05%), al igual que en el colectivo de personas mayores de 25 años que lo hace en un 2,09% (1.316 menos). Así de los 68.114 aragoneses y aragonesas desempleadas, 6.561 son jóvenes menores de 25 años, lo que representa un 9,63% del total.
Entre las personas migrantes, el desempleo desciende en términos mensuales, registrándose en abril 592 menos en paro, un 3,95% menos que en marzo, mientras que en términos anuales encontramos una disminución de 863 personas, un 5,65% menos. El número de personas desempleadas nacidas fuera del Estado español alcanza las 14.400 personas.
El número de contratos registrados en Aragón fue de 47.180, un 6,19% más que los formalizados en marzo (2.750 contratos más) y un 1,26% más respecto a abril de 2017 (587 contratos más). La contratación en el Estado español aumenta un 7,63% respecto al mes anterior, mientras la variación anual lo hace un 10,48%. De los 47.180 contratos registrados, 5.547 (11,76%) fueron indefinidos mientras que los 41.633 restantes (88,24%) fueron temporales.
CCOO reclama un “cambio de modelo productivo que genere empleo estable y de calidad”
El sindicato muestra su “preocupación por todas aquellas personas que no tienen empleo y ningún tipo de ayuda económica”. Y es que la tasa de cobertura aumenta 1,72 puntos respecto marzo de 2017 y se sitúa en el 53,24%, por lo que continúa dejando a un gran número de personas desempleadas sin protección. La tasa se sitúa en el Estado español en el 56,47%, esto es, 3,23 puntos por encima de la aragonesa.
CCOO Aragón considera “prioritario impulsar los salarios y mejorar la protección social de modo que se acabe con la pobreza laboral, se consolide la demanda interna y se cree empleo de calidad y estable”.
“Además –a su juicio-, es necesario cambiar la estructura productiva de nuestra economía y orientarla hacia sectores que generen valor añadido y que destaquen por su competitividad tecnológica, una apuesta decidida por un sector industrial diversificado y un cambio en la política económica que promueva la inversión y el uso eficiente de los recursos públicos”.




