El 3 de marzo de 1938 se llevaba a cabo sobre Alcanyiz uno de los más brutales ataques bélicos que ha sufrido el pueblo aragonés en su historia, el acto de guerra más cruel que ha soportado este país y que, al mismo tiempo, fue criminalmente silenciado. El bombardeo de Alcanyiz fue uno de esos acontecimientos que el pueblo olvida por miedo y que el poder ordena olvidar por su propia vergüenza; pero es también un eco que resuena en nuestra historia y que clama en conciencia a la memoria para que el olvido no se convierta en norma, para que el recuerdo aflore y se muestre lo que ocurrió sin miedo a señalar culpables y a levantar heridas. Porque el tiempo no lo cura todo y si aún hay recuerdos que escuecen es porque el daño se ha infectado y ha gangrenado nuestra sociedad. Así introducía en el 2012 nuestro colaborador Guillén González su artículo “Memoria Histórica: El Bombardeo de Alcanyiz”.
Dos años después, cuando se cumplen 76 años del Bombardeo de Alcanyiz, “uno de los episodios más negros que tuvo lugar en Aragón durante la Guerra Civil”, desde Purna explican que “como el año pasado, nuestra intención es homenajear a las víctimas, muchas de ellas anónimas, y a la gente de la ciudad que vio su hogar destruido por la barbarie fascista. Es nuestro deber recordarlo porque es, de hecho, un bombardeo interesadamente olvidado, porque con más de 500 muertes fue uno de los más importantes de toda la guerra y sin embargo el pueblo aragonés ha olvidado, como con tantas otras cosas, su pasado. Por ello, convocamos a un acto consistente en una concentración y la lectura de un manifiesto el próximo domingo, 2 de marzo, en la plaza 3 de Marzo de la ciudad de Alcanyiz a las 12.00 horas”.
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