
40 abogadas y abogados se concentraron el pasado martes 27 de mayo, en Zaragoza, frente al Tribunal Superior de Justicia de Aragón para mostrar su adhesión a “Desobediencia 2014”, campaña impulsada por colectivos de defensa de los derechos humanos y que supone "un llamamiento a la sociedad civil para tomar posición de manera firme frente a la ofensiva gubernamental de recortes en materia de derechos y libertades". A la misma ahora tenían lugar concentraciones bajo el mismo lema en otras ciudades Barcelona, Madrid o Sevilla.
La concentración, convocada por la Asociación Libre de Abogadxs de Zaragoza (ALAZ), ha servido para exteriorizar el rechazo a "iniciativas regresivas" en materia de derechos como las Tasas Judiciales o el Proyecto de Ley de Justicia Gratuita y concluyó con la lectura del siguiente manifiesto:
“La crisis financiera y económica que está devastando las sociedades occidentales desde el año 2008 y que ha llevado a la imposición de políticas públicas de ajuste impulsadas por los poderes políticos, ha dado lugar a regresiones graves en materia de derechos sociales y económicos.
Ante esta situación, amplios sectores de nuestra sociedad decidieron responder mediante procesos de protesta, desobediencia y autoorganización. Como reacción a este despertar, el Gobierno español ha puesto en marcha un proceso de reestructuración del marco de los derechos y libertades que tiene como meta la construcción de un régimen de rasgos autoritarios que, sin embargo, pretende preservar la etiqueta de "democracia". Estas reformas restringen de forma absolutamente innecesaria, injustificada y desproporcionada el derecho de reunión y manifestación, así como la libertad de expresión y de información, consolidan el proceso de expansión del derecho penal, criminalizando más aun la disidencia y la pobreza, suponen una profunda vulneración del derecho al propio cuerpo ya la libertad de decisión de las mujeres, y dotan a los poderes públicos de amplios márgenes de arbitrariedad ante la ciudadanía que protesta y que hace uso del espacio público.
Estas reformas suponen un grave ataque, merecedor de un rechazo social igualmente firme. Desde la campaña “Desobediencia 2014”, integrada por personas y colectivos sociales, sindicales, vecinales, y de defensa de los derechos humanos, llamamos a que la sociedad civil se posicione de manera firme y masiva contra esta intolerable ofensiva, dejando claro que no aceptaremos ningún retroceso en los derechos y libertades conquistadas gracias al esfuerzo de generaciones de personas luchadoras”.




