Los berdugos se han mantenido húmedos desde que fueron cortados y ahora llega el momento de retorcerlos que tal y como describe Severino Pallaruelo en su libro 'Navateros' editado por Prames: "Para que los verdugos sean aptos para atar la nabata, antes deben ser torcidos y remallados. Una vez sujeto el verdugo al extremo de un tronco, se le da vueltas y más vueltas (siempre en sentido del sol), hasta que sus fibras quedan torcidas y retorcidas".
En el transcurso de esta jornada se han retorcido aproximadamente unos 1.000 berdugos (sargas) , que serán utilizados en los descensos por el río Cinca y el río Galligo, explica a AraInfo, Felix Buil, Presidente Asociación Nabateros del Sobrarbe.
"Después de esta jornada continuarán los trabajos individuales de cada asociación en sus ríos para la preparación de los descensos, y se seguirán uniendo esfuerzos para los objetivos en común", añade Buil.



