La Vila acudía a Zaragoza sabedora de las dificultades que han pasado algunos equipos en el Velódromo. El Fénix con la baja de su primera línea titular. Los líderes de la liga están a otro nivel. Estratosférico. Tienen una tres cuartos con dos internacionales en seven (Carrión y Muller) que hicieron sufrir a la zaga zaragozana y disfrutar al público local. Muchos de los sub 18 del Fénix terminaron haciéndose fotos con los dos jugadores del equipo alicantino.
El Fénix tuvo buenos momentos de defensa e incluso de ataque, pero se vio superado en muchas secuencias del partido, sobre todo, por las individualidades de un equipo que aspira, claramente, al ascenso a la División de Honor. Quizás la falta de profundidad en el banquillo sea su déficit más importante.
En la primera parte el Fénix estuvo asentado y recibió dos ensayos. Tres, contando el que recibió en el descuento antes del descanso. Algo que ya ha sucedido en alguna ocasión. Dio sensación de equipo serio, pero sin inquietar a La Vila.
La segunda, con muchos cambios en las filas zaragozanas, dando descanso a los jugadores con más minutos y, por lo tanto, más tocados, La Vila consiguió cuatro marcas más con su ritmo más bajo.
Un resultado abultado que refleja lo que es cada equipo. A la vuelta de navidad el Fénix tiene compromisos asequibles que puede y debe sacar adelante para volver a posiciones más cómodas en la tabla clasificatoria.




