El ultraderechista Front National (FN) ha conseguido un avance significativo tras los ataques terroristas en París, y la crisis de los refugiados vivida en el Pas de Calais, ganando la primera ronda de las elecciones regionales, en el que supone el mejor resultado de su historia.
El partido de Marine Le Pen ha sabido sacar rédito de su mensaje en torno a la lucha contra la inmigración y la imagen de partido antieuropeo. De mantenerse la fuerte ventaja conseguida este domingo, en la segunda vuelta de estas votaciones, prevista para la próxima semana, podría cambiar sustancialmente el panorama político de Francia.
El partido de extrema derecha encabezó las encuestas a nivel nacional con alrededor del 28% de los votos, en comparación con el 11% en las últimas elecciones regionales en 2010. El FN ha conseguido ser el partido más votado en seis de las 13 regiones francesas de la parte continental, un triunfo histórico para la extrema derecha, que nunca antes había celebrado su liderazgo de una región francesa.
La líder del partido, Marine Le Pen, lograba personalmente algo más del 40% de los votos en la región Nord-Pas de Calais-Picardie, la región más pobre de la Francia metropolitana, con una población de seis millones de habitantes. Una zona que durante años fuera bastión de la izquierda.
Con una amplia sonrisa, la líder ultraderechista ha anunciado que su partido era ahora, "el primer partido en Francia" y que la nación en su conjunto podría "mantener su cabeza alta de nuevo". Aseguró que el FN iba a tratar el resultado con humildad y un profundo sentido de la responsabilidad.
La derecha de Les Républicains, liderada por Nicolas Sarkozy, obtuvo el segundo mejor resultado, mientras que el Partido Socialista quedó relegado a una tercera posición que le otorga la victoria en 18 departamentos continentales, a pesar de que el presidente François Hollande había visto crecer su popularidad tras los atentados de París, debido sin duda a la línea dura adoptada por el presidente.
Tanto republicanos como socialistas han asegurado que no van a crear ningún pacto contra el Front National, de cara a la segunda vuelta, lo que muchos analistas consideran una táctica arriesgada, que podría dar la victoria al partido de Marine Le Pen en muchos departamentos. Sin embargo, la opinión pública no parece estar de acuerdo con este tipo de coaliciones, según un sondeo publicado por el semanario Le Point.
Por su parte, François Hollande ha anunciado que no concurrirá en segunda vuelta en las regiones de Nord-Pas de Calais-Picardie y Provence-Alpes-Côte-d’Azur con la esperanza de detener Marine Le Pen y su sobrina, Marion Maréchal-Le Pen, cabezas de lista en ambas regiones, que hace meses otorgadas al Front National por las encuestas. Una decisión que dejaría a los votantes del partido socialista con una difícil elección entre la derecha y la ultraderecha.





