Turquía derribaba este martes un avión de combate ruso Su-24, afirmando que la aeronave había violado de forma reiterada el espacio aéreo turco, en lo que supone una escalada en la tensión ya existente entre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Rusia tras los conflictos en Ucrania y Siria.
La agencia de noticias turca Anadolu lanzaba un supuesto vídeo del incidente, en el que se veía eyectarse a los dos pilotos del caza ruso. Las elucubraciones en cuanto al estado de los mismos, son todavía eso, suposiciones. Sin embargo, un vídeo con logotipo del Ejército Libre Sirio, que combate en la zona con muyahidines de Al-Nusra, bajo la coalición de Frente Islámico, llegaba a la agencia Reuters, y en el que parecía mostrarse a uno de los pilotos inmóvil y gravemente herido sobre el terreno. Entre gritos de "¡Alá es el más grande!", los combatientes que rodeaban al supuesto piloto ruso aseguraban que estaba muerto.
Vladimir Putin ha calificado el hecho de "puñalada por la espalda" y tachó a Turquía de "cómplice de los terroristas". En las mismas declaraciones, Putin aseguró que el avión fue atacado cuando estaba un kilómetro dentro de Siria y advirtió de las "graves consecuencias" que este hecho puede acarrear.
La OTAN ya lanzaba un comunicado el pasado 5 de noviembre con respecto a las supuestas incursiones en espacio aéreo turco por parte de aeronaves rusas, solicitando a las autoridades de Moscú a "tomar todas las medidas necesarias para garantizar que tales violaciones no se produzcan en el futuro". El comunicado de la Alianza del Atlántico finalizaba con una advertencia: "La seguridad de la Alianza es indivisible, y sus aliados mostramos una fuerte solidaridad con Turquía. Vamos a seguir el desarrollo de los acontecimientos en las fronteras del sudeste de la OTAN muy de cerca".
Esta la mañana de este martes, el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos informaba de que un grupo de opositores al gobierno de Al-Assad, hacía estallar un helicóptero ruso con un misil estadounidense, después de haber obligado a la nave a realizar un aterrizaje de emergencia. El derribo del Su-24, no es un hecho aislado para los rusos en un terreno como el sirio en el que hace meses que permanecen ejércitos antagónicos luchando, pero supone un salto cualitativo en las malas relaciones entre los estados miembros de la OTAN y Rusia.
Turquía convocaba una reunión de emergencia, para la tarde de este martes, del Consejo de Seguridad de la OTAN, tras derribar el caza ruso. Por su parte, el ministro de exteriores ruso, Sergei Lavrov, cancelaba la visita a Ankara programada para este miércoles con el fin de tratar asuntos bilaterales, y anunciaba que los ataques rusos contra los terroristas continuarían. Lavrov recomendaba a los ciudadanos rusos no viajar a Turquía, y la agencia de turismo rusa Rostourism pide la suspensión de las ventas de paquetes turísticos a la zona.
Algunos representantes de estados miembros de la OTAN hacían llamamientos a la calma. François Hollande, en contacto con Barack Obama, instaba a los Estados Unidos a limar sus asperezas con Rusia y lograr la creación de una gran coalición que derrote al Daesh.
Por su parte, Donald Tusk, presidente de la UE, hacía un llamamiento a la calma en su cuenta de twitter, sin duda, con la próxima cumbre de líderes de la UE con Turquía en la cabeza. Una cita que está planeada en Bruselas para este próximo domingo y que se suponía iba a hacer frente a la crisis de los refugiados, pero el grave incidente puede modificar la agenda.




