[/box]Decenas de personas acudieron este domingo a la llamada de la Plataforma de Ayuda a personas Refugiadas en Zaragoza y se concentraron desde las 12.00 horas en la plaza de España de la capital aragonesa para mostrar su solidaridad con las personas que huyen de la guerra.
La música y algunos bailes animaron el acto donde, también se veían varias pancartas y carteles con distintos mensajes como "Nadie es ilegal", "No me duelen los actos de la gente mala, sino la indiferencia de la gente buena", "Soy musulmana y no soy terrorista", "La guerra, vuestro negocio de venta de armas" o "La solidaridad debería ser el idioma del mundo".
La vicealcaldesa y consejera de Derechos Sociales, Luisa Broto, participó en la concentración para mostrar, una vez más, el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza a las y los refugiados sirios y denunció la "pasividad de las instituciones y los gobiernos europeos". "Estamos desconcertados", ha señalado, y, "preocupados, ante la llegada del invierno, por la situación de unas familias que ya podrían haber estado en ciudades como Zaragoza".
Broto recordó que la acogida de personas refugiadas es competencia del Estado y que "desde el Ayuntamiento seguimos reclamando una actuación urgente y queremos demostrar nuestro apoyo al pueblo sirio como hoy lo está haciendo la ciudadanía".
A fecha de hoy el consistorio sigue sin tener ni un sólo dato, ninguna información, sobre cúando, cómo y cúantas personas van a llegar a la ciudad. "Han pasado muchos días desde el anuncio de su llegada, ya está aquí el invierno que tanto temíamos y el Gobierno de España sigue sin mover un dedo, parece más preocupado por la campaña electoral", criticó.
La vicealcaldesa recordó que "Zaragoza está preparada para recibir a las personas que necesiten asilo político". "Desde el Ayuntamiento vamos a colaborar en todo lo que sea necesario, hemos preparado un plan de acogida que está listo para ponerse en funcionamiento desde ahora mismo si las entidades que se van a hacer cargo de los refugiados precisan de nuestro apoyo", incidió.
Entre otros aspectos, el consistorio ha desarrollado un protocolo para ofrecerles vivienda, alimentación, acompañamiento psicológico y todo lo necesario para lograr su inserción y adaptación a la sociedad aragonesa.




