"Siguen las buenas palabras de los políticos, antes del PSOE-PAR, luego del PP-PAR, y ahora del PSOE-CHA en el Gobierno y siguen sin producirse los tantas veces prometidos hechos". De este modo se han expresado los trabajadores y trabajadoras de la empresa pública SARGA que este jueves se han vuelto a concentrar en las puertas de las Cortes y del Edificio Pignatelli (sede del Gobierno de Aragón) con el fin de "volver a decir a los que dicen gobernar que hay 1.000 familias repartidas por los pueblos de Aragón esperando que su Gobierno cumpla sus promesas".
Las y los trabajadores vuelven a recordar que existen 1.000 puestos de trabajo repartidos por muchos pueblos de Aragón que "un año más vuelven a estar en el paro fruto de la pasividad de unos Gobiernos incapaces de mantener unos puestos de trabajo que fijen población a la vez de dar un servicio que genera beneficios en forma de aprovechamientos y turismo, creando y manteniendo puestos indirectos en estos sectores".
En este sentido, los trabajadores y trabajadoras se han manifestado -a las 9.00 horas del jueves- ante las Cortes para trasladarse seguidamente a las puertas del Pignatelli -sobre las 11.00-. Además, han aprovechado estas concentraciones para informar a la ciudadanía de la labor que realizan para "proteger el patrimonio natural de todos los aragoneses" y a su vez para "recordar a los políticos el poco reconocimiento que tienen por parte de su Gobierno".
Exponen estar cansados de "ver pasar gerentes por la empresa" que "lo único que han hecho es mantener su sueldo (cerca de 80.000 euros anuales), y el de los mismos directivos de siempre" que "no han solucionado ninguno de los problemas históricos que existen en los puestos de trabajo más bajos de la empresa".
Vuelven a reclamar al Gobierno que cumpla con sus promesas, que "se alcance de una vez por todas los 12 meses de contratación y se cotice al 100%", que "se tenga un convenio digno con una categoría acorde a las funciones que se realizan en los Espacios Naturales Protegidos y en el Operativo de Prevención y Extinción de Incendios Forestales", por el que "se juegan la vida los trabajadores y trabajadoras", es decir, que se reconozca la categoría de Bombero Forestal como ya se ha hecho en otros territorios, y que exista un Plan de Igualdad que "sigue sin existir en la empresa pública".
Asimismo, dicen seguir con la misma precariedad e incertidumbre laboral de todos los años, "en un mundo rural ya de por si precario, mientras los directivos siguen cobrando durante todo el año grandes cantidades de dinero".




